Una enorme donación de papas llegó recientemente a LIFT-UP, la organización sin fines de lucro que combate la inseguridad alimentaria en la región. En total, 38,000 libras de papas russet llenaron 21 tarimas, y ahora el reto es distribuir la mayor cantidad posible antes de que se echen a perder.

Además de repartir las papas a través de sus cinco despensas de alimentos, su programa de Despensa Móvil (Mobile Pantry) y las comidas comunitarias de Extended Table, LIFT-UP distribuirá el excedente entre organizaciones aliadas, entre ellas Harvest for Hunger, Mountain Valley Developmental Services, Jesus Saves, Eagle Valley Community Foundation y varias otras organizaciones sin fines de lucro que brindan servicio en el oeste de Colorado, según un comunicado de prensa.
“Esto es exactamente cómo se ve la colaboración comunitaria”, afirmó la directora ejecutiva de LIFT-UP, Samantha Freese, en el comunicado. “Una donación de este tamaño es un regalo extraordinario, pero solo alcanza todo su potencial cuando las organizaciones trabajan juntas. Al compartir estas papas con nuestros socios, nos aseguramos de que lleguen a la mayor cantidad posible de mesas y de que nada se desperdicie”.
Las papas fueron donadas por Sharing Excess, un nombre muy apropiado para esta situación. De acuerdo con el comunicado, se trata de “una organización nacional sin fines de lucro dedicada a rescatar alimentos excedentes y redirigirlos a comunidades que los necesitan, reduciendo el desperdicio de alimentos mientras aumenta el acceso a alimentos nutritivos”.
Hasta el mediodía del martes 21 de julio, ya se habían distribuido seis tarimas, equivalentes a unas 11,000 libras, informó Freese. Aproximadamente 27,000 libras permanecían aún en el almacén.
“Nuestra meta es distribuir las papas a la comunidad en un plazo de dos a tres semanas. Ya pasó la primera semana, así que tenemos un tiempo limitado para utilizarlas”, dijo Freese al Sopris Sun. “Esto se debe tanto al espacio disponible en nuestro almacén como al tiempo que las papas pueden mantenerse en buen estado”.
Freese añadió que todas las papas están siendo clasificadas para asegurarse de que las destinadas al consumo humano estén en buenas condiciones. Aquellas que no cumplan con los estándares serán entregadas a rancheros colaboradores para alimentar a sus cerdos.
“En LIFT-UP nos esforzamos por lograr cero desperdicio de alimentos y estamos muy agradecidos con nuestros amigos cerditos”, comentó Freese.
Aunque el objetivo principal es que la mayoría de las papas lleguen a personas necesitadas y a organizaciones que ayudan a distribuir alimentos, cualquier persona u organización que pueda aprovecharlas puede enviar un correo electrónico a director@liftup.org para coordinar su recogida.
Hasta el martes no existía un límite en la cantidad de papas que podía llevarse una persona u organización.
“Ha sido una experiencia realmente hermosa. Más de 20 organizaciones de los condados de Garfield, Pitkin, Eagle y Mesa han distribuido papas. Es increíble ver cómo todos se unen para apoyar a quienes más lo necesitan”, expresó Freese.
“Por eso amo el trabajo que hacemos y la comunidad donde vivimos y servimos. Me siento muy afortunada de estar en una posición que me permite ayudar”, concluyó. “Mi equipo de empleados y voluntarios realmente dio un paso al frente durante este proyecto, ¡y el impacto ha sido enorme!”
