La naturaleza adictiva de los teléfonos celulares podría estar contribuyendo a una crisis de salud mental entre los adolescentes, según el Dr. Charles Raison, psiquiatra y director del Centro de Innovación en Salud Conductual de Vail Health.

Raison cree que la adicción al celular está relacionada con el aumento de los casos de depresión y suicidio, y quiere iniciar un estudio para explorar si quitar el celular a los adolescentes podría mejorar su salud mental.

La adicción al celular y su impacto en la depresión y el suicidio

El estadounidense promedio pasa más de cinco horas al día frente a su dispositivo móvil.

Un estudio reciente de la Universidad de Texas en Austin reveló que los adultos que bloquearon el internet móvil en sus teléfonos (sin dejar de usar llamadas y mensajes) durante dos semanas mejoraron su salud mental, bienestar subjetivo y capacidad de atención. El 71% de los más de 450 participantes reportó sentirse mejor mentalmente.

“La evidencia de que la depresión ha aumentado en EE.UU. en los últimos 15 o 20 años es clara”, afirmó Raison.

Y las tasas de suicidio también han subido, especialmente entre los menores de 35 años, en particular adolescentes y adultos jóvenes.

“Eso indica que algo está saliendo mal”, dijo Raison. “Esa etapa, la adolescencia y la adultez temprana, es donde todo parece desviarse.”

¿Por qué son tan adictivos los celulares?

Los celulares están diseñados para ser adictivos, explicó Raison, ya que explotan el deseo humano por la novedad.

“Los humanos evolucionamos para reaccionar a la novedad. Cuando algo no cambia, el cerebro lo ignora”, dijo. “El desplazamiento constante (‘scrolling’) nos engancha porque siempre hay algo nuevo”.

Aunque este tipo de estimulación da pequeños “golpes” de dopamina, no genera la misma satisfacción que obtenerla a través de experiencias reales.

“Las cosas adictivas provocan menos placer con el tiempo y más miseria, pero sigues repitiéndolas”, advirtió.

Además de ser adictivos, los celulares reducen la capacidad de atención, fomentan la comparación social y limitan la participación en actividades reales, lo cual puede afectar especialmente a los adolescentes.

“No es solo el tiempo en el celular, sino lo que dejas de hacer: deportes, salir al sol, hablar cara a cara con otras personas”, señaló.

Nuevos estudios enfocados en la salud mental adolescente

El Centro de Innovación en Salud Conductual está planeando investigaciones centradas en adolescentes.

“Si llevas años con depresión, se graba en el cerebro y cuesta mucho salir”, explicó Raison. “Queremos intervenir antes de llegar a ese punto. La adolescencia es clave”.

Actualmente, el centro dirige estudios como OPTIMIZE (que investiga el uso de psicodélicos) y CHILL’D (que explora tratamientos con calor y frío), pero estos no están enfocados en menores. Raison tiene ideas para proyectos más adecuados.

Uno de ellos consiste en exponer a los adolescentes a la oscuridad total, sin celular ni distracciones, durante 30 minutos.

“Podría ayudarles a entenderse mejor y a experimentar lo que se siente al no estar con el celular un rato”, comentó.

La inteligencia artificial también representa un riesgo

La IA aprovecha el fenómeno del “desajuste evolutivo”, en el que las condiciones cambian más rápido de lo que la evolución puede adaptarse.

“Somos una especie profundamente social”, dijo Raison. “Y lo que más predice la felicidad y el bienestar es la interacción humana positiva y realista.”

El problema, según Raison, es que las personas comienzan a ver a la IA como un ser consciente.

“Cuando una máquina te habla, nuestro cerebro cree que hay alguien ahí. Eso puede ser peligroso, porque puede engañar nuestros sistemas evolutivos.”

Usar la IA como sustituto de relaciones humanas, como pareja o terapeuta, puede hacer que las personas pierdan experiencias esenciales para su bienestar emocional.

Consejos: desconectarse del celular mejora la salud mental

Raison recomienda que los padres limiten el uso de tecnología en sus hijos todo lo que puedan.

“En un mundo ideal, cuanto más tiempo puedas mantener a un niño alejado del scrolling, mejor”, dijo.

Para quienes no pueden desconectarse del todo, sugiere dejar el celular antes de dormir y leer en su lugar.

“Es difícil dejarlo, pero cuando lo haces, te sientes mejor”, afirmó.

También sugiere tomarse “vacaciones sin tecnología”, algo que considera un recurso poco aprovechado.