Rich Allen

Aspen Daily News

Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle

Una sub-proyección de costos tiene al Distrito Escolar de Roaring Fork (RFSD por sus siglas en inglés) debatiendo entre los pasos a seguir para reducir las pérdidas de su plan de seguro médico proporcionado por el empleador, el cual la superintendente Anna Cole dijo el miércoles en la reunión de la junta educativa podría exceder el presupuesto por entre $4-6 millones.

Las próximas semanas traerán consigo importantes comunicaciones con el personal, el público y los consultores para decidir si el RFSD tendrá que volver a su anterior proveedor de seguro médico, mientras se encuentra una fuente de financiamiento para cubrir estos costos adicionales.

“Proyectamos los costos del ’24-25 demasiado temprano durante el año escolar ’23-24 y por lo tanto subestimamos cual sería el verdadero costo”, dijo Cole en una llamada telefónica con el Aspen Daily News el jueves 26 de septiembre.

Dijo que cree que las cifras se formularon en mayo. Pero con los presupuestos que deben presentarse al estado en julio, Cole reconoció que puede no ser realista crear esas estimaciones más adelante, “pero puedo decir que definitivamente tomaría un enfoque mucho más conservador cuando hagamos esto nuevamente”.

Cole dijo que el costo estimado de las pérdidas superará los fondos generales no asignados del distrito, los cuales estima están en un rango de $2.2 millones. El presupuesto aprobado del distrito desde el verano mostró $22.86 millones para beneficios de los empleados. Un aumento de los costos de $6 millones de dólares supondría un incremento de más del 26%.

Tras los salarios de los empleados, las prestaciones de ellos – que van a unos 800 empleados a tiempo completo, 1,000 empleados incluyendo tiempo parcial – son la segunda partida más alta en los gastos del distrito.

Debido al aumento de los costos y la falta de opciones mediante el anterior proveedor del distrito, un fideicomiso no lucrativo llamada CEBT, RFSD formó un comité asesor de seguros médicos para evaluar sus opciones de seguro de salud. El plan de CEBT era de salud administrada, lo cual tenía la ventaja de que los costos eran más predecibles, ya que estaban todos incluidos en las primas, sin riesgo añadido; pero era inflexible en cuanto a las opciones del plan y los cambios en el precio de las primas.

Gracias al asesoramiento del comité y el agente Think Health, RFSD pasó a un plan autoasegurado para el ciclo escolar 2023-24, con planes médicos proporcionados por Lucent Health. Esto dio al distrito más control sobre las opciones del plan y las primas, pero incluyó más riesgo si las reclamaciones y el uso eran elevados – que es lo que sucedió en el segundo año del plan, el ciclo escolar 2024-25.

“En el primer año de un plan, cabe esperar que los costos fueran algo bajos mientras la gente se adapta a un nuevo plan, se familiariza con sus nuevos proveedores y aprende cuál es su cobertura”, explica Cole. “Se espera que en el segundo año el plan madure, las cosas se asienten y aumente el uso, y eso es lo que ha ocurrido. Creo que lo importante es que no elaboramos el presupuesto con ese entendimiento, se hizo basándonos en los números que estábamos viendo durante los primeros seis meses del plan”.

Cole dijo que el distrito había subestimado las necesidades internas de manejo del plan y el costo real y los riesgos futuros del plan. Añadió que, con la rotación a nivel ejecutivo, el distrito no estaba preparado totalmente para la envergadura de un cambio de plan de seguros. 

“En nuestra rotación de liderazgo, la gente que trajo este plan adelante y movilizó el distrito para respaldarlo … terminó dejando el distrito mientras trabajábamos para finalizar esto y ponerlo en práctica”, dijo Cole. “Creo que luego tuvimos personas interinas que ocuparon esos puestos y que, al aprender sus nuevas funciones, no tenían una comprensión completa de los riesgos y las necesidades de implementar este tipo de plan”.

En la reunión del miércoles, ella señaló que el distrito no utilizó asesoría general para revisar “los contratos relacionados con nuestro seguro de salud”, ni consultaron a los auditores del distrito, pero “estamos absolutamente usándolos ahora y asegurándonos de que estamos tomando las medidas correctas”.

Señaló que el RFSD no tiene un contrato con Think Health, y han estado buscando documentos y también una mejor comprensión del acuerdo. 

“Es una especie de acuerdo libre con el agente”, dijo Cole. 

Ahora, es una carrera contrariada para averiguar lo que el distrito tiene que hacer tanto para recuperar la mayor parte de las pérdidas potenciales en la medida de lo posible, mientras se ofrecen beneficios adecuados a su personal una vez que el calendario cambia a 2025.

Las conversaciones iniciales con los representantes de la negociación por intereses del distrito mostraron un debilitamiento de la confianza en los sistemas operativos y los equipos del distrito. Cole dijo que la forma en que pretenden restablecerla es a través de la transparencia en los pasos siguientes.

“Cada vez que la oficina central tiene errores o comete errores o se le escapa algo, incluso con la mejor intención, va a sacudir esa confianza”, dijo Cole. “El equipo ha dado un vuelco total y hemos perdido muchos conocimientos institucionales; tenemos mucho que recuperar. Tenemos gente increíble en el equipo que está aportando nuevas perspectivas y una energía realmente importante al trabajo, pero tenemos que asegurarnos de que todo avanza apropiada y cuidadosamente”.

Cole compartió que a fines de septiembre y en octubre, el distrito se estará reuniendo con los equipos legales, el de finanzas, y liderazgo para analizar y explorar opciones – incluyendo de dónde puede ser necesario sacar fondos adicionales para cubrir los costos. También compartirán información y buscarán la opinión del personal y los grupos representativos, todo ello para determinar si el distrito quiere seguir con su proveedor actual o volver a CEBT en enero. Se espera que esta fase concluya el 23 de octubre con una recomendación a la junta educativa.

El siguiente paso es determinar cómo cubrir los costos durante el resto del curso escolar. Cole dijo que cualquiera de las opciones incurrirá en costos adicionales y excederá lo que el distrito tiene en fondos generales no asignados. El distrito tendrá que considerar la utilización de los fondos disponibles y las reservas, moviendo fondos de diferentes áreas del presupuesto, incrementando los costos del plan como los copagos o deducibles o jalar de los fondos de iniciativas del distrito o proyectos, posponiendo o eliminando.

Cole dijo que su objetivo es que cualquier opción que se decida, el distrito asuma los costos adicionales, no los empleados.

“Quiero destacar que estamos realmente comprometidos en hacer todo lo posible para asegurar que el distrito cubra el aumento de los costos para ’24-25, no los empleados”, dijo Cole en la reunión de esta semana.