Traducción por Bianca Godina
La Clínica Infantil Castle Valley, con sede en Carbondale, ahora ofrecerá servicios de salud conductual a sus pacientes gracias, en parte, a una subvención estatal. La clínica ha estado atendiendo las necesidades médicas de los jóvenes en el Valle de Roaring Fork desde 2011. La directora médica Carey Levin, MD, mencionó que existe una lista de pacientes esperando tratamiento con un terapeuta.
“Desde el COVID, los niños están en crisis,” dijo Levin al Sopris Sun. “Sus familias han sido muy afectadas. Muchos se mudaron, [los familiares] perdieron trabajos, hubo mucho estrés financiero y la escuela fue un caos.” Continuó con preocupación: “El suicidio es ahora la principal causa de muerte entre los adolescentes, y los niños están el doble —o incluso el triple— de deprimidos que hace tres años.”
Un informe del Departamento de Salud Pública de Colorado sobre mortalidad materna en 2023 indicó que dos de las principales causas de muerte para personas embarazadas, o dentro del primer año después del parto, fueron el suicidio y las sobredosis no intencionales. Según Partners for Children’s Mental Health, un centro apoyado por el Hospital Infantil de Colorado y comprometido con mejorar la atención preventiva de salud mental para jóvenes, el suicidio es la segunda causa principal de muerte entre estudiantes de secundaria y preparatoria.
Estos datos fueron parte de lo que impulsó el Proyecto de Ley 22-1302 de la Cámara de Representantes de Colorado, sobre la Transformación de la Práctica de Atención Médica, con $31 millones en financiamiento provenientes de la Ley del Plan de Rescate Estadounidense. A través de este programa de subvenciones, Castle Valley contrató a Esmeralda Osorio como especialista en salud conductual hace aproximadamente tres meses para iniciar sus servicios en este ámbito.
“Siento que todos han estado emocionados por tener salud mental integrada en la clínica,” comentó Osorio.
Osorio es una residente de mucho tiempo en el Valle de Roaring Fork y anteriormente trabajó enseñando a estudiantes con necesidades educativas especializadas en aulas de primaria y secundaria. Como miembro de la comunidad latina, aporta su identidad bilingüe y bicultural a su nuevo rol, sumándose a un equipo pequeño pero sólido, en el que alrededor del 75% ya son bilingües.
El proceso de integración de Osorio incluyó asistir a citas iniciales con madres embarazadas y familias, informando a los pacientes sobre el tipo de atención que ella ofrece.
“La clínica se mantiene fiel a su modelo al intentar alcanzar a la comunidad,” explicó Osorio. “Lo que se necesita [es] una persona bilingüe y bicultural que proporcione” ese tipo de atención y así “reducir el estigma [presente en] gran parte de nuestra población latinoamericana para acceder a ese servicio.”
Castle Valley se enfoca principalmente en la atención a niños, desde el nacimiento hasta los 21 años, pero Levin indicó que los servicios de salud conductual también se extenderán a los cuidadores de sus pacientes.
“Aunque somos una clínica infantil, los servicios no están disponibles únicamente para niños. Nos encargamos de lo que llamamos el sistema de cuidado del niño,” reiteró Osorio. “Invitamos a cualquier cuidador o madre primeriza … a buscar servicios de salud conductual si los necesitan.”
Caroline Cares vive en el Valle de Roaring Fork desde 2014 y comenzó a acudir a la Clínica Infantil Castle Valley después de que naciera su primer hijo en marzo de 2020. Madre de dos hijos, Cares dijo que a ella y a su esposo les encanta llevar a sus hijos a Castle Valley.
“Confío en lo que dicen, y también son excelentes para atender llamadas fuera de horario. Son reconfortantes y siempre están contentos y dispuestos a ayudar,” expresó Cares.
Los hijos de Cares tienen 4 y 2 años. Comentó que, cuando eres madre primeriza, es un desafío saber si un comportamiento es normal o no. Al implementar servicios de salud conductual, Castle Valley elimina una barrera al permitir que las familias reciban ese apoyo adicional en la misma clínica.
“El consejo y la orientación, especialmente para un niño con mayores necesidades, son invaluables de un especialista en conducta experto,” compartió Cares. Agregó que la depresión posparto puede sorprender a las madres primerizas. Al tener a alguien como Osorio presente en citas iniciales, Castle Valley estará más al tanto de cómo están las madres después del parto.
“Si los padres no obtienen la ayuda que necesitan, es difícil criar a los hijos,” concluyó Cares. “Necesitan cuidarse a sí mismos para poder estar presentes para sus hijos.”
Para más información sobre los servicios de salud conductual de Castle Valley, visite www./cvcclinic.com/kids-behavioral-health-services.
