Literacy Outreach se ha consolidado como una pieza clave en los Valles de Roaring Fork y del Río Colorado al ofrecer programas de aprendizaje del inglés, educación cívica, computación y fortalecimiento de la lectoescritura para hablantes de inglés.
La organización reúne a voluntarios que brindan clases de inglés gratuitas y personalizadas, tanto presenciales como virtuales. Sus estudiantes, en su mayoría migrantes jóvenes y adultos (mayores de 17 años), reciben atención adaptada a sus necesidades individuales, lo que facilita su integración y amplía sus oportunidades.
“El cambio no ocurre de inmediato cuando estás aprendiendo un nuevo idioma, pero palabra por palabra los cambios llegan; ocurren verdaderos milagros”. Martha Fredendall, directora ejecutiva de Literacy Outreach

William Rosas García, voluntario y director de Marketing de Literacy Outreach, explicó a Sol del Valle que la enseñanza del inglés se sustenta en un principio de equidad. “Buscamos igualar el acceso a oportunidades laborales y académicas, reduciendo la brecha que genera la barrera del idioma”, señaló. Rosas destacó además que la organización también ofrece clases de lectoescritura para hablantes nativos de inglés, un servicio que refuerza su misión inclusiva.
Otro eje fundamental es la alfabetización cívica, enfocada en preparar a los estudiantes para la obtención de la ciudadanía y en brindar información sobre derechos, especialmente en situaciones relacionadas con la migración. De igual manera, la alfabetización computacional ocupa un papel central. En un entorno digitalizado, contar con habilidades tecnológicas básicas se vuelve indispensable. “Un alto porcentaje de la población migrante y de los angloparlantes rurales carece de estas capacidades”, agregó Rosas.
Bajo la dirección de Martha Fredendall, la organización ha incorporado una pedagogía experimental que incluye talleres activos y salidas de campo para practicar vocabulario, generar conexiones significativas y fortalecer la cohesión comunitaria. “El cambio no ocurre de inmediato cuando estás aprendiendo un nuevo idioma, pero palabra por palabra los cambios llegan; ocurren verdaderos milagros”, expresó Fredendall, en referencia al lema de la organización, “Cambiando vidas una palabra a la vez”.
Fredendall ha visto de primera mano el impacto de Literacy Outreach, “En los 30 años que he estado aquí, he visto cómo no solo marca una diferencia para ellos, sino para familias enteras: en su estabilidad y en su capacidad de avanzar en el ámbito laboral”, afirmó.
Actualmente, Literacy Outreach hace un llamado a la comunidad para considerar una donación o, de manera aún más significativa, ofrecer tiempo como voluntarios. La organización cuenta con 116 estudiantes al momento en espera de ser asignados a un tutor.
Para obtener más información sobre sus programas o participar como estudiante o voluntario, se puede visitar: www.literacyoutreach.org.
