Aspen Hope Center (AHC) continúa ampliando programas que ayudan a eliminar el vacío en los servicios de salud mental, accesibles a través de la colaboración con escuelas para ayudar a proteger a algunos de los jóvenes e individuos más vulnerables del valle.
AHC inició en 2009 y se concentra en tres elementos fundamentales de respuesta a la salud mental: prevención, intervención y postvención. Uno de sus programas más importantes es una asociación con escuelas locales que coordina la educación con la salud mental, que antes se consideraba algo separado que debía atenderse fuera de los límites de la escuela.
AHC y el Distrito Escolar de Roaring Fork (RFSD por sus siglas en inglés) iniciaron esta asociación cuando vieron la creciente necesidad de garantizar que los estudiantes, especialmente los niños pequeños, pudieran tener acceso al apoyo de salud mental que necesitan, dijo Bridget Derkash, directora del programa escolar de AHC.
“Cuando los niños se encuentran bien mentalmente y descansan, rinden mucho más en la escuela”, afirma. “Sabemos que los alumnos van a aprender mejor si se sienten apoyados”.
La salud mental, y especialmente la tendencia suicida entre los jóvenes, sigue siendo una preocupación a pesar de las caídas significativas en los indicadores sobre la depresión en la región, de acuerdo con los resultados de Healthy Kids Colorado Survey 2023.
Los estudiantes tienen que hacer frente a muchos factores combinados, desde problemas domésticos a preocupaciones económicas, pasando por la constante presión de los compañeros, agravada por las redes sociales. La salud mental es una lucha para muchas familias, especialmente con el limitado número de profesionales en el valle y los elevados honorarios que usualmente conllevan las consultas.
Aquí es donde entra en juego el programa escolar, que proporciona el aspecto preventivo necesario para promover el bienestar mental y la resiliencia entre los jóvenes. En el marco de este programa, AHC incorpora a profesionales clínicos para ayudar a los estudiantes de primaria y secundaria con dificultades. La principal preocupación es llevar a los profesionales clínicos, a quienes los estudiantes pueden ver como adultos de confianza, a las instalaciones escolares.
“Una vez que los profesionales de la salud mental están en las escuelas, hacen su trabajo. Lo vemos en los datos, incluso si tenemos algunas áreas de preocupación, estamos notando un cambio”, dijo Kelly Medina, director de servicios estudiantiles y familiares para RFSD.
Hay ocho escuelas en el distrito que aprovechan a AHC para servicios de salud mental. “Nuestras escuelas de Glenwood, Carbondale y Basalt utilizan [AHC] para su respuesta a la crisis”, dijo Medina. “Ellos están llenando el vacío de respuesta a la crisis”, así como ofreciendo otros servicios. Otras escuelas difieren en su enfoque, ya que combinan el financiamiento, la recaudación de fondos y los subsidios, incluidos los del Departamento de Educación de Colorado, para contratar internamente a sus proveedores de servicios.
El semestre pasado, de agosto a diciembre, el programa escolar de AHC atendió a 1,722 alumnos con terapia individual y grupal. También hubo más de 22,000 alumnos que recibieron clases de bienestar emocional y salud mental.
“Las escuelas son tan capaces y tienen esta base, el apoyo adicional ayuda a aliviar y quitarles parte de la presión”, dijo Derkash.
De tan solo un profesional en 2011 a 20 profesionales este año, la organización ha crecido su impacto en escuelas locales. El número de profesionales que prestan servicios está directamente relacionado con la calidad del servicio que reciben los estudiantes, sobre todo porque el apoyo a la salud mental puede suponer una gran carga para los expertos. La intensidad del trabajo y el horario de atención a las necesidades individuales pueden pasar factura y hacer que los profesionales acaben abandonando, lo que supone un reto para los proveedores.
“Se apoya mucho a los clientes que atendemos. Por eso es fácil agotarse”, explica Derkash. Para abordar el problema de la alta rotación y garantizar los mejores servicios, AHC ha establecido un límite en el número de estudiantes que puede atender un profesional.
Derkash y Medina también coincidieron en que los fondos sigue siendo uno de los mayores retos a la hora de prestar servicios de salud mental.
“Hemos visto cómo se reducían los subsidios y los fondos de las ciudades y condados locales a los que prestamos servicio. Esto nos ha afectado, ya que se están reduciendo las fuentes de financiamiento para los servicios de salud mental”, dijo Derkash.
“Vivimos en un valle que dispone de muchos recursos para la salud mental, lo cual es increíble. Pero cuando nos fijamos en cómo las escuelas están utilizando los programas escolares de salud mental, nuestro mayor reto es tener fondos estables”, añadió Medina.
Aún así, Derkash dijo que AHC busca seguir haciendo crecer sus servicios, tanto en el programa escolar como fuera, con amplias asociaciones con otras organizaciones. AHC también está trabajando con las fuerzas policiales, particularmente con la oficina del sheriff del condado de Garfield, para su respuesta a la crisis.
AHC proporciona intervención en crisis, estabilización y recuperación mientras opera una “HopeLine” o ‘línea de ayuda’ de 24 horas con sus profesionales (970-925-5858 para Aspen a Glenwood Springs, 970-945-3728 para New Castle a Parachute).
“La oficina del sheriff se enorgullece de colaborar con [AHC]”, dijo el comandante de patrulla del condado de Garfield, Josh Osborne. “El equipo de médicos capacitados del Hope Center colabora directamente con los subordinados de la oficina del sheriff para co-responder y trabajar a través de estas llamadas de crisis de salud mental para el servicio”. Señaló que han observado “soluciones exitosas a través de la implementación de este modelo de respuesta”.
AHC está tratando de seguir creciendo sus servicios ambulatorios, especialmente dirigidos a los jóvenes fuera de las escuelas, así como otras personas en la comunidad que necesitan apoyo adicional.
“Sabemos que enviar a las personas al hospital es estupendo, pero puede resultar difícil. Si hay más formas de mantenerlos en el valle y apoyarlos, la salud mental será más fuerte”, concluyó Derkash.
Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
