Hay momentos en la vida en los que una despedida no significa ponerle punto final a una historia, sino detenerse a mirar todo lo que se construyó y confiar en lo que viene. Cuando entregué oficialmente mi renuncia a Sol del Valle debido a mi mudanza a otro estado, no esperaba tener el honor de continuar seis meses más junto a este periódico. Como todo en la vida, cada etapa tiene su plazo.

Por eso, hoy quiero invitar a nuestra comunidad a darle la bienvenida a Owen McArdle, nuevo editor de Sol del Valle y a acompañarlo en esta nueva etapa.
Desde el principio, mi meta como editora fue clara, que Sol del Valle reflejara verdaderamente la diversidad de nuestra comunidad.
Nuestro valle tiene una belleza inigualable en la manera en que nuestras culturas, nuestros idiomas, nuestras historias y las orillas de dos valles se entrelazan. Aquí conviven personas con diferentes raíces, experiencias y maneras de ver el mundo, pero también con algo en común, este lugar al que llamamos hogar.
Alguna vez escribí en estas páginas unas palabras para el futuro editor de Sol del Valle. Hoy me complace recordar un poco de aquella carta, “este periódico pertenece a la comunidad que lo lee. Cuídalo, escucha y déjate guiar por ella”.
Hoy esas palabras tienen un significado especial para mí.
Sol del Valle tiene algo que trasciende a cualquier editor, su voz se construye entre todos.
Porque se necesita de una comunidad entera para construir un recurso sólido, un periódico que no solamente publique sobre una comunidad, sino que realmente la escuche y se vea reflejado en cada una de sus páginas.
Cada historia, negocio, familia, organización y cada persona que comparte su voz ayuda a darle forma a lo que Sol del Valle es y puede llegar a ser.
Los invito a seguir conectados con nosotros en cada edición, cada publicación en redes sociales, en cada corrección que nos hacen, cada pregunta que nos dejan y en cada tema que ponen sobre nuestra mesa.
Yo siempre estaré agradecida por la oportunidad que esta comunidad me dio durante estos años. Me permitió conocer historias y personas que de otra manera quizá nunca habría tenido la oportunidad de conocer.
Cuando Sol del Valle comenzó, quizás ninguno de nosotros podía imaginar todo lo que llegaría a significar para nuestra comunidad.
Por eso, aunque hoy me toca despedirme de mi papel como editora, no siento que me esté despidiendo de todo lo que Sol del Valle representa. Me llevo conmigo las historias, conversaciones, y enseñanzas.
Ahora comienza una nueva etapa. Porque Sol del Valle no pertenece a una sola persona u organización, pertenece a una comunidad entera.
Mientras esa comunidad siga leyendo, participando y creyendo en este proyecto, Sol del Valle seguirá teniendo una razón para existir.
Gracias por haberme permitido ser parte de esta, nuestra historia.
GRACIAS
A mi equipo de Sol del Valle
-Diane Amsden
-Familia Pérez
-Ingrid Zúniga
-Margarita Alvarez
- Consejo Asesor de Sol del Valle
- CoWest Noticias
- Nuestros contribuidores y artistas
- Sopris Sun
