El viernes 29 de septiembre, la organización sin fines de lucro Wilderness Workshop, con sede en Carbondale y dedicada a la defensa de la conservación, publicó Wild for Good, un informe que destaca 10 de los paisajes ecológicamente más ricos del oeste de Colorado que ahora enfrentan un riesgo creciente de desarrollo. El informe se lanzó como un llamado a la acción para proteger las tierras públicas de Colorado, alentando a los ciudadanos tanto a experimentar estos paisajes locales como a abogar por su protección a largo plazo.
“Las tierras públicas son parte de la identidad de Colorado, y una vez que se pierden, se pierden para siempre”, dijo Will Roush, director ejecutivo de Wilderness Workshop. “Este informe es tanto una advertencia como una hoja de ruta. Identifica pasos concretos que podemos tomar ahora para mantener intactos nuestros lugares silvestres más preciados para las futuras generaciones”.
En 28 páginas a todo color, el informe Wild for Good documenta la historia de Wilderness Workshop con fotografía de paisajes vívidos y citas de representantes, empresarios y científicos, todos celebrando el valor cultural, económico y ecológico de los paisajes silvestres de Colorado. Cada paisaje se presenta en detalle, señalando su belleza natural, diversidad ecológica e historia de conservación, así como los riesgos que actualmente enfrentan.
El informe incluye paisajes bien conocidos por los residentes del Valle de Roaring Fork —como el río Crystal y Thompson Divide— y otros más alejados pero no menos significativos desde el punto de vista ecológico.
Escondido en la esquina noroeste de Colorado, Greater Dinosaur recibe atención por sus petroglifos y su fauna de caza mayor, siendo el complejo de tierras sin protección más grande del estado. La Meseta de Roan, a menudo pasada por alto por quienes viajan hacia Grand Junction, se destaca por albergar una población de trucha degollada del río Colorado genéticamente pura y por el Parachute penstemon, una flor alpina en peligro de extinción que solo se encuentra en las formaciones de esquisto de Roan.
El informe se lanzó estratégicamente antes del Día Nacional de las Tierras Públicas, el 27 de septiembre, una festividad federal destinada a generar conciencia sobre los parques y zonas silvestres del país. Wilderness Workshop distribuyó el informe a representantes estatales de Colorado, llevando la conciencia sobre estas tierras incluso hasta Washington, D.C., mientras el gobierno federal continúa redactando propuestas para vender y desarrollar tierras públicas para uso petrolero y gasífero, además de eliminar protecciones de conservación.
“Hemos escuchado de comunidades en todo el Western Slope que realmente quieren ser proactivas en la protección de estos lugares antes de que se pierdan por la perforación”, dijo Michael Gorman, director de campaña. “Este informe es una forma de ser proactivos y establecer la agenda sobre estos paisajes”.
El informe Wild for Good fue lanzado junto con su propio sitio web, que Wilderness Workshop planea usar como plataforma para el activismo y para actualizaciones de noticias sobre el estado de los diferentes paisajes y las acciones que los ciudadanos pueden tomar para proteger cada uno.
Aunque Wild for Good alienta a los ciudadanos a participar en formas tradicionales de activismo, como escribir cartas a congresistas y firmar peticiones, la campaña también utiliza las redes sociales para difundir conciencia sobre los riesgos que enfrentan actualmente las tierras públicas.
Wild for Good instruye a los ciudadanos a “Unirse al movimiento” comenzando por recoger un pañuelo oficial de Wild for Good en la oficina de Wilderness Workshop en Carbondale y visitar uno de los 10 paisajes destacados en el informe. Luego, los participantes pueden tomarse una foto con su nuevo pañuelo y enviarla por correo electrónico a Wilderness Workshop y/o publicarla en sus redes sociales, etiquetando a @wildernessworkshop y compartiendo una breve historia sobre por qué aman el paisaje que eligieron.
El informe recuerda cuidadosamente a los ciudadanos del Valle de Roaring Fork que las cientos de miles de acres de áreas silvestres en nuestro propio patio trasero solo lograron su estatus protegido gracias a los esfuerzos continuos de una comunidad dedicada, trazando los orígenes de Wilderness Workshop a través del trabajo arduo de tres mujeres: Connie Harvey, Joy Caudill y Dottie Fox.
“Lugares como Maroon Bells y el Raggeds Wilderness son áreas por las que la gente está muy agradecida. Proteger esos lugares requirió mucho trabajo”, dijo Gorman. “Fueron grandes victorias, pero aún queda trabajo por hacer. Las presiones siguen aumentando y ahora es nuestro turno de dar el siguiente paso”.
El informe completo puede encontrarse en línea en: wildforgood.org/es/
