Annalise Grueter
Corresponsal de Sopris Sun
Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
A mediados de agosto, el Departamento de ingresos de Colorado finalizó la legislación sobre los parámetros para la terapia psicodélica. Éste es sólo uno de los muchos pasos en un largo proceso de reconocimiento del valor médico y terapéutico de los hongos psilocibios. Desde 2018, la sustancia ha aparecido cada vez más en medios de comunicación. Colorado es un estado líder que está dando pasos regulatorios progresivos con respecto a la psilocibina.
Denver fue la primera ciudad de Estados Unidos en despenalizar la psilocibina en mayo de 2019 a través de papeletas de votación por la iniciativa 301. El estado de Colorado legalizó específicamente el cultivo, el transporte y el intercambio de hongos de psilocibina y subproductos en noviembre de 2022. La despenalización en todo el estado tras esa votación entró en vigor en enero del 2023. Este mes de junio, el Departamento de Agencias Reguladoras de Colorado aprobó los requisitos para la formación y autorización de facilitadores de terapias psicodélicas. Las normas finalizadas del Departamento de ingresos son un paso más para que los programas de terapia psicodélica sigan adelante. Los dos departamentos trabajarán en conjunto para determinar las tasas de autorización este otoño. Los médicos podrán solicitar las licencias en diciembre o a principios del año entrante.
Estos pasos hacia las aplicaciones médicas de la psilocibina vienen desde hace tiempo. Varias universidades importantes llevan años estudiando las posibilidades medicinales y terapéuticas de la psilocibina. La Universidad Johns Hopkins obtuvo la aprobación del gobierno en el año 2000 para estudiar este compuesto químico de origen natural. El programa de Johns Hopkins reanudó una investigación suspendida hace casi cuatro décadas.
La psilocibina entró en el conocimiento académico occidental alrededor de 1950, cuando científicos franceses y suizos aislaron el compuesto de las setas basándose en estudios de aficionados e informes de un banquero estadounidense que había estudiado y participado en rituales nativos en México. La evidencia arqueológica sugiere que las setas alucinógenas se han utilizado en ceremonias y rituales durante miles de años en Centroamérica, el norte de África y España.
En 1960, la Universidad de Harvard empezó a investigar la psilocibina. Aunque el objetivo principal eran los posibles usos terapéuticos y psiquiátricos, la Harvard Divinity School también participó en la investigación. En 1962, estudiantes de postgrado diseñaron un estudio enmascarado, conocido como Experimento del Viernes Santo, en el que la mitad de un grupo de 20 estudiantes de teología recibió una dosis de psilocibina antes del servicio religioso. El estudio estableció pruebas empíricas de que la psilocibina podía inducir experiencias religiosas.
Aunque esa investigación fue pionera en el mundo académico occidental, también fue parte del principio del fin de la psilocibina en esa época. El Proyecto Psilocibina de Harvard se cerró en 1962 debido a las preocupaciones de profesores y estudiantes ajenos al programa. En 1963, los dos investigadores líderes fueron despedidos de la institución por completo. En cinco años, la psilocibina, el LSD y otras sustancias antes legales y no reguladas se programaron y prohibieron.
¿Qué cambió? Aunque aparentemente era una respuesta al crimen organizado, la Guerra contra las Drogas del gobierno federal instituyó la clasificación de las drogas y clasificó como ilegales muchas sustancias que antes estaban mínimamente reguladas. A fines de la década de 1960, funcionarios electos estadounidenses atribuían al menos el 50% de los delitos a la influencia de las drogas. Esa afirmación se elevó al 90% en la década de 1970, cuando Richard Nixon estableció por orden ejecutiva la Administración para el Control de Drogas.
El renacimiento institucional de la psilocibina ha sido gradual. Aunque la investigación de Johns Hopkins comenzó en el año 2000, tanto la mención como la percepción del compuesto permanecieron firmemente en círculos silenciosos de la contracultura y el mundo académico hasta 2018. Google Trends indica un aumento de casi el 30% en el término de búsqueda “psilocibina” en mayo de 2018, coincidiendo con el lanzamiento de un libro titulado “Cómo cambiar tu mente”, del respetado periodista Michael Pollan. El libro explora a fondo la historia de la psilocibina y otros alucinógenos desde perspectivas médicas y culturales.
En noviembre de 2020, Oregon aprobó la medida electoral 109, que legalizaba la producción y venta de setas “mágicas”. Esto ocurrió solo 18 meses después de que Denver y la ciudad de Oakland (California) votaran a favor de despenalizar la posesión de psilocibina. Oregon y Colorado son los únicos dos estados que autorizan actualmente el consumo asistido para adultos. La psilocibina sigue estando clasificada a nivel federal como una sustancia de la Lista 1 “sin uso médico actualmente aceptado y con un alto potencial de abuso” según las definiciones de la DEA.
Por lo tanto, el Departamento de ingresos y el Departamento de Agencias Reguladoras de Colorado están garantizando una regulación y autorización precisas. La administración sólo autorizará a profesionales con licencia en sesiones de terapia. No se permite la venta de psilocibina al por menor. El etiquetado debe ser claro, sin marcas manipuladoras e indicar la dosis, la fecha de cosecha y el tipo de cepa. No se ofrecerá terapia psicodélica a menores de 21 años. Aunque los centros sanitarios y de asesoramiento autorizados podrán tener centros de curación con psilocibina, no podrán administrar psicodélicos a menores de 21 años en las instalaciones.
Los defensores de los psicodélicos están trabajando arduamente para crear recursos para las comunidades y hacer que la solicitud de una licencia sea lo más sencilla posible para los proveedores médicos. Los abogados con experiencia en el creciente sector del cannabis llevan años estudiando la evolución de la legislación para ayudar a sus clientes potenciales a cumplir estas regulaciones.
Es lógico que tanto los legisladores como los posibles profesionales sean cautelosos. También es fácil ver por qué la demanda de los clientes es constante e incluso va en aumento. Johns Hopkins y muchos otros programas universitarios de investigación han venido presentando estudios prometedores uno tras otro que demuestran la eficacia de la psilocibina para tratamientos psicológicos. La terapia con psilocibina ha demostrado su eficacia para tratar el alcoholismo, trastorno por estrés postraumático, la depresión y la anorexia, entre otras adicciones y trastornos. Algunas investigaciones indican su aplicación para calmar la angustia emocional en individuos con enfermedades terminales.
Con las barreras legislativas en orden en Colorado, 2025 mostrará lo que este compuesto puede hacer para mitigar la crisis de salud mental en todo el estado. Para obtener más información sobre la legislación visite el sitio web del Departamento de Ingresos.
