La historia con el Sol

Daniel Torres

Sol del Valle

22 de marzo de 1763, La Revolución de las Trece Colonias o Revolución Estadounidense (como posteriormente se conocerá), da comienzo y repercute en los movimientos independentistas de finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, desde La Revolución Francesa (1789-1799), hasta la Revolución Uruguaya (1825-1830), última nación latinoamericana en declarar su independencia, pero esta vez del Imperio del Brasil (tema de sumo interés que puede ser analizado en otra ocasión).

El pensamiento crítico de Rousseau, Montesquieu, Diderot (entre muchos otros) influenciaron sobremanera a The unanimous Declaration of the thirteen United States of America (Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América), donde proclaman que todos los hombres son creados iguales, reclamando libertad (económica-social), igualdad, tolerancia, fraternidad, un gobierno constitucional y la separación de la iglesia y el estado. Todos estos preceptos aplicados a los hombres occidentales blancos y libres (como en las antiguas polis griegas) lo que posteriormente tendrá como consecuencia la Guerra de Secesión (Guerra Civil Estadounidense) (1861-1865) y La Primera Ola feminista ( alrededor de 1848). Luchas que siguen reclamando libertad e igualdad hoy en día, tanto para la comunidad afroamericana, las comunidades originarias, en el Continente Americano como en el resto del mundo, además de las actuales luchas feministas y junto a todos sus matices.

5 de mayo de 1789, da comienzo La Revolución Francesa, con los ideales ilustrados de filósofos, politólogos, economistas e historiadores (como los antes mencionados) los cuales pusieron en entredicho el “derecho divino”, de los entonces reyes franceses Luis XVI y María Antonieta, de gobernarlos sin más. Además del mal manejo económico que había llevado al reino a una gran recesión económica, altas tasas de desempleo y una subida en los precios de todo tipo de alimentos. Sumándole a esto, un crecimiento de la población en más de un 40% en 70 años (alrededor de dos generaciones). Con este contexto de desigualdad social la revolución era inminente y necesaria.

El lema revolucionario liberté, égalité, fraternité (libertad, igualdad, fraternidad), que a su vez viene de un lema muy popular entre los revolucionarios parisinos liberté, égalité ou la mort (libertad, igualdad o la muerte), va a ser inspiración para los personajes revolucionarios que van a ir surgiendo, uno de tras de otro, en el resto del Continente Americano y el Continente Africano, lo que ahora conforma parte del Sur Global. El gorro frigio será otro de los símbolo apropiado por los revolucionarios del Continente Americano (tomado y probablemente confundido con el gorro píleo de épocas romanas), se encuentra presente en alrededor de diecisiete escudos nacionales, estatales o de dependencias gubernamentales como es el caso del Senado de las Estados Unidos, el Escudo de El Salvador y el Escudo de Colombia, el Escudo de Venezuela, entre otros.

En este escenario global, agitado por ideas ilustradas y problemas sociales y políticos de todo tipo, es como surgen las condiciones necesarias y suficientes para que las ideas independentistas, de libertad, igualdad y fraternidad, den un nuevo vuelco a las entonces colonias europeas de América Latina y el Caribe. El Caribe, específicamente en Saint-Domingue, actual  Haití, ubicada en la isla de La Española, dividida en dos por el Imperio Español y el tumultuoso Imperio Franceses de Napoleón Bonaparte. Dando comienzo en 1791 y finalizando en 1804. El hartazgo de los pobladores de la isla, los cuales eran esclavos llevados por comerciantes europeos de todo tipo, principalmente contratados por compañías portuguesas y holandesas, que competían por el monopolio del tráfico de personas, de África y Asia mayoritariamente, para ser explotados y maltratados en el Caribe, el recién creado Estados Unidos, en la Luisiana francesa o el Imperio del Brasil, además de las vastas y diversas colonias del Imperio Español.

La Revolución Haitiana, es catalogada como la única revolución de esclavos exitosa en la historia y el primer país en abolir la esclavitud, además de ser un ejemplo de  reinterpretación real de los ideales que motivaron La Revolución Estadounidense y La Revolución Francesa. Ahora, desde la visión del esclavo, del negro, del criollo, desde la cosmovisión e ideales de las minorías, se entiende distinto la libertad e igualdad, incluso llegando a ser contraria y amenazante para el sistema económico-social de cualquier época.

El ejemplo haitiano, influenció sobremanera a todas las islas a su alrededor, además de llegar hasta Estados Unidos, apoyando rebeliones de esclavos en Nueva Orleans. Llegando a apoyar de manera directa en la Guerra de Independencia de la Gran Colombia ( los actuales Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá), aportando municiones, armas, asilo e ideas, a líderes independentistas tales como Simón Bolívar, el “Libertador”, figura clave en la liberación de la Gran Colombia, de Perú y Bolivia. Además de Francisco Xavier Mina, insurgente mexicano, que aprendió y perfeccionó la guerra de guerrillas entre las selvas haitianas, estrategias que ayudaron a sostener y llevar a cabo la Guerra de Independencia Mexicana.  José Joaquín de Herrera, el cual fue tres veces presidente de México y aprendió de primera mano la reconstrucción de un país, sus instituciones, símbolos, figuras, leyes, de primera mano en Haití.

Después de la consumación y reconstrucción de las nuevas naciones, después de sus respectivas independencias y aparentes consolidaciones, la libertad e igualdad siguen siendo ideas que mueven a la lucha en todos ellos, desde sus matices y problemáticas específicas. Con las problemáticas raciales hacia los afroamericanos, latinos y asiáticos en Estados Unidos, hasta el grave problema económico-institucional que atraviesa Argentina, pasando por México y el alarmante problema de violencia contra la mujer, que ha dejado más de cuatro mil casos registrados en el sexenio de López Obrador, además del narcotráfico que sumerge a las comunidades del norte del país en un mar de violencia, obligándolos a huir o defenderse por sí mismos, ante la incompetencia de los que proclaman tales garantías.

La inmigración por violencia y las altas tasas de pobreza de los países de Centro América y el Caribe que han provocado una de las peores crisis migratorias en el continente. El régimen autoritario en Venezuela, el cual obliga a sus habitantes a huir o adherirse a proclamaciones absurdas, como la prohibición de aplicaciones móviles o el adelanto de fechas festivas, sumándole a esto todo tipo de abusos a los derechos humanos fundamentales con métodos altamente punitivos para los opositores.

Este paseo por ideas ilustradas, que vienen de hombres europeos, blancos y, en muchas ocasiones privilegiados, impulsa a replantearse los ideales de libertad e igualdad para todos, que ellos proclamaron y que en su contexto y época funcionaron, lograron cambiar el mundo, impulsaron un tsunami de Independencias, la cuestión ahora es ¿la libertad y la igualdad fue para todos? ¿son siquiera ideas que se plantean los gobernantes de las naciones (ya centenarias) del continente Americano?