El condado de Pitkin y el Servicio Forestal prometen un análisis exhaustivo de los futuros segmentos del sendero de Carbondale a Crested Butte, mientras que los administradores de tierras son cada vez más cautelosos con los nuevos senderos en zonas no desarrolladas.
Jason Blevins
The Colorado Sun
Traducción de Dolores Duarte para Sol del Valle
Han sido ocho años desde que el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, anunció su plan “Colorado The Beautiful” para conectar 16 brechas en senderos de todo el estado, defendiendo el desarrollo de los senderos con perfil destacado, muchos de los cuales llevaban muchos años en proyecto.
Sólo uno de los 16 senderos rurales y urbanos está completamente terminado: el Palisade Plunge, en Grand Valley. Algunos parecen permanentemente estancados, como el sendero multiusos propuesto entre Eldorado Canyon y Walker Ranch, en el condado de Boulder. La mayoría están tramitando complejas autorizaciones en las que intervienen múltiples administraciones locales y agencias de gestión de tierras estatales y federales.
La lenta y constante construcción de senderos ocurre a medida que los administradores de tierras y los gobiernos locales empiezan a añadir capas adicionales de escrutinio a la recreación y sus impactos. Durante muchos años, las actividades recreativas se han considerado la opción más fácil a la hora de sustituir actividades como la minería, la perforación y la tala en tierras públicas. Esto está cambiando a medida que esquiadores, ciclistas, remeros y excursionistas aventureros se adentran en zonas remotas.
“Los administradores de tierras, como el Servicio Forestal, reconocen cada vez más la importancia de reducir el impacto ecológico de las actividades recreativas. No es tarea fácil”, afirma Will Roush, director del Wilderness Workshop, con sede en Carbondale. “Sin embargo, nuestras agencias de gestión de tierras aún tienen mucho camino por recorrer en lo que respecta a la elaboración de políticas y la aplicación de decisiones y prácticas de gestión que garanticen la protección de nuestras poblaciones de fauna, cada vez más reducidas, frente a un uso recreativo y un desarrollo de terrenos públicos cada vez mayor”.
La reciente aprobación de un pequeño tramo del sendero propuesto de Carbondale a Crested Butte, de 83 millas, uno de los 16 senderos prioritarios de Hickenlooper, ilustra la creciente desconfianza a la hora de añadir nuevos accesos recreativos en zonas silvestres.
Los comisionados del condado de Pitkin pasaron dos años reuniendo opiniones públicas sobre el sendero de Carbondale a Crested Butte y, en 2018, con un margen muy estrecho aprobaron un pequeño tramo de sendero sin pavimentar desde Redstone hasta la cima del paso McClure. El condado –el cual tiene un plan de 293 páginas que esboza 10 alineaciones potenciales para 13 segmentos del sendero desde Carbondale hasta la cima de McClure como parte de un posible plan de desarrollo de 22 años que podría costar $103 millones de dólares- terminó la construcción de un sendero pavimentado de 8.5 millas a lo largo del río Crystal fuera de Carbondale en 2010. Los comisionados del condado de Pitkin modificaron en junio el plan del condado de 2018 para asegurarse de que cualquier aprobación futura del sendero siga “un análisis ambiental exhaustivo de los posibles impactos directos, indirectos y acumulativos y las acciones conectadas” del sendero desde Carbondale hasta la cima McClure. Ese análisis sopesará el acceso junto con la protección de la fauna y el hábitat.
Una segunda enmienda aprobada en junio por los comisionados del condado de Pitkin eliminó la construcción de un sendero en el lado este del río Crystal alrededor de Avalanche Creek, descartando una alternativa en el plan de 2018 que dirigía el sendero fuera del río a través del hábitat inalterado de alces y cimarrones. Eso requiere que el sendero siga más de cerca el Highway 133 durante aproximadamente una milla en Avalanche Creek, con desafíos de técnicos y costos más altos.
El bosque nacional White River inició una revisión de la Ley Nacional de Política Ambiental de cinco millas del segmento de Redstone al paso McClure en tierras administradas por el gobierno federal en 2019 y emitió una decisión final en julio. La supervisora forestal interina del White River, Heather Noel, aprobó un sendero de superficie natural de 5 millas siguiendo un camino histórico de carretas y la antigua carretera del paso McClure hasta la cima del paso. Su decisión exigía cierres estacionales para construir y mantener del sendero con el fin de reducir el impacto sobre aves anidando, alces pariendo y linces. El Servicio Forestal también se comprometió a realizar un análisis exhaustivo de todo el sendero para los futuros segmentos previstos entre Carbondale y Redstone.
Roush y el Wilderness Workshop aplaudieron la promesa de una revisión a escala del paisaje en el sendero tras haber trabajado con el condado de Pitkin y el Servicio Forestal para proteger el hábitat de la fauna silvestre a lo largo del río Crystal.
“Me alegra mucho que el Servicio Forestal haya reconocido la necesidad de pasar de un planteamiento fragmentario a otro global a la hora de considerar los impactos recreativos”, declaró Roush. “También fue alentador ver que el condado de Pitkin modificaba su plan de senderos para eliminar la opción de un sendero a través de las tierras de valor ecológico cercanas a Avalanche Creek. Los animales y el paisaje salen ganando. En el futuro será aún más importante que los gestores del territorio y los promotores del desarrollo recreativo adopten desde el principio este enfoque holístico y centrado en la ecología”.
Comprendiendo las consecuencias ecológicas de nuevos senderos contra los antiguos
En 2023, el Wilderness Workshop comisionó un estudio para analizar el impacto ecológico de las actividades recreativas en los lugares silvestres del oeste de Colorado a medida que se disparaba la participación de actividades al aire libre. El estudio detallaba cómo los senderos pueden alterar el suelo y la vegetación en el hábitat de la fauna salvaje y proponía que sólo se construyeran nuevos senderos tras “un examen exhaustivo de las consecuencias ecológicas” y que una mejor estrategia de gestión sería concentrar el uso en los senderos existentes.
Los efectos de las actividades recreativas son cada vez más evidentes en el White River National Forest, de 2.3 millones de acres, donde se calcula que 17 millones de visitantes anuales inyectan $1.6 billones de dólares a las comunidades rurales de la ladera occidental, lo que lo convierte en el bosque nacional más activo y con mayor dinamismo económico del país. Roush y el Wilderness Workshop llevan años presionando al Servicio Forestal para que considere la calidad por encima de la cantidad en lo que respecta a las actividades recreativas en terrenos públicos, con protecciones adicionales para las zonas no desarrolladas. Y limitado desarrollo de nuevos senderos.
Roush dijo que la actualización en curso del Plan de Gestión del Bosque Nacional White River de 2002 es una “oportunidad única en una generación” para que los defensores de las tierras y la vida silvestre trabajen con el Servicio Forestal “para asegurar que nuestras tierras públicas no sean amadas hasta sun fin”.
“La ciencia es clara: lo más importante es aumentar la protección de paisajes grandes no fragmentados”, dijo Roush.
El tramo del sendero que discurre por el condado de Gunnison es prácticamente unidireccional -hacia abajo- desde la cima del paso McClure (de ahí el nombre de Carbondale to Crested Butte). El plan prevé utilizar el sendero Raggeds existente, de 18 millas, desde el paso hacia abajo hasta Kebler Pass Road, y nadie pedaleando cuesta arriba por el sendero Raggeds.
El tramo de sendero en la base del paso de Kebler, cerca del Reservorio de Paonia, hasta Crested Butte sigue la carretera Kebler Pass Wagon Road por unas 23 millas desde el campamento de Erickson Springs. El Bosque Nacional de Gunnison lo propuso por primera vez en su plan integral de gestión de viajes de 2010.
El Gunnison National Forest ha construido dos nuevos segmentos de sendero a lo largo del camino de carretas paralela a la carretera sobre el paso Kebler y un tercer segmento está aprobado y planeado que también sigue Gunnison County Road 12 sobre el paso Kebler. La parte del sendero que va de Carbondale a Crested Butte, desde el campamento de Erickson Springs hasta el parque Horse Ranch, en la carretera del paso Kebler, “tiene una prioridad mucho menor” que las secciones a lo largo del paso, dijo en un correo electrónico el guarda forestal del distrito de Paonia, Levi Broyles.
Hay poca controversia sobre los planes para el sendero en el condado de Gunnison. La Asociación de Ciclismo de Montaña Crested Butte tiene una idea para la construcción del sendero y conectarlo a la popular Dyke Trail en el paso Kebler. David Ochs, jefe por muchos años y constructor de senderos de Crested Butte Mountain Bike Association, dijo que los planes básicos están tomando forma pero que se ha avanzado poco.
“Debería ser un sendero completo, con algunos refugios y lugares para pernoctar”, dijo Ochs. “Debería existir, pero faltan recursos. Nos hemos esforzado y hemos pasado tiempo allí, pero hace falta que Paonia, o alguien, en verdad abogue por él. Nos encanta que lo estén haciendo en el condado de Pitkin. Ahora hace falta que ocurra aquí”.
