Por Annalise Grueter
Corresponsal de Sopris Sun
Traducción por Dolores Duarte
En el valle de Roaring Fork tenemos una relación íntima con la geología. Basta echar un vistazo a los topónimos contemporáneos para darse cuenta: Basalt, Redstone, Marble, incluso Glenwood Springs. Esta cercanía a los cimientos físicos de la región ha desempeñado un papel en la producción de energía y en la economía, desde las minas de plata hasta las canteras de piedra y las instalaciones de procesamiento de carbón y mineral de Midvalley. La lucha entre los intereses comerciales de los minerales y los conservacionistas ha tenido altibajos a lo largo de las décadas.
Desde que Clean Energy Economy for the Region (CLEER por sus siglas en inglés) recibió en mayo un subsidio de $312,000 dólares de la Oficina de Energía de Colorado para el desarrollo de una red de energía térmica en torno al Third Street Center, han circulado preguntas sobre las implicaciones del proyecto. El proyecto pretende instalar bombas de calor geotérmicas y un circuito de agua a temperatura ambiente para intercambiar calor entre los edificios, y supondrá la perforación de hasta 90 pozos de 500 pies de profundidad para permitir la transferencia de energía térmica dentro y fuera de la tierra.
Para los lectores que conozcan el elevado índice de socavones de Carbondale -el más alto de Colorado debido a una capa subterránea de yeso formada por el ir y venir de antiguos océanos-, el Sopris Sun trató de obtener más información del profesor emérito del Colorado Mountain College, Garry Zabel, quien sigue impartiendo clases de geología local y regional.
Una razón importante por la que Carbondale experimenta tal incidencia de sumideros es la característica de colapso de Carbondale, un proceso geológico en el que depósitos minerales como el yeso de los estratos geológicos se disuelven gradualmente en las aguas subterráneas y manantiales, desembocando en los afluentes locales y dejando cuevas y cavernas subterráneas. Algunos lectores se han preguntado si perforar agujeros para un proyecto de energía térmica supone un riesgo.
No hay que preocuparse, dice Zabel. Aunque afirma no ser un geofísico, tiene importantes conocimientos sobre la característica del colapso. Es un proceso que lleva ocurriendo más de 10 millones de años. Lo que hemos experimentado en el último siglo de asentamiento humano permanente es que nuestra actividad ha tenido un efecto insignificante”.
CLEER también ha llevado a cabo una planificación exhaustiva. “Rich White, el geólogo del proyecto de GreyEdge Group, ha redactado un informe sobre la geología específica de la zona y disponemos de datos de nuestro sondeo de prueba. Ambos concluyen que el lugar es viable para instalar un campo de sondeo geotérmico con un riesgo mínimo”, explica el Dr. Jon-Fox Rubin, director de innovación de CLEER. “Durante el proceso de instalación, un bucle de tubería de polietileno se lleva hasta el fondo de cada perforación y se encapsula en un motor conductor del calor que sella el agujero y minimiza el riesgo de intrusión de agua o flujo”.
Además, asegura Zabel, la energía geotérmica es una buena opción para Carbondale dada la composición geológica local. Las bombas hidráulicas que mueven agua a distintas temperaturas son mucho menos perturbadoras que en la extracción de petróleo y gas, donde las perforaciones alcanzan entre 5,000 y 10,000 pies de profundidad. En el proceso de fracturación hidráulica (fracking), “las empresas bombean sus aguas residuales a mucha más profundidad [de 500 pies] y los productos químicos provocan más presión e inestabilidad”, explicó Zabel. “La geotermia a pequeña escala es mucho mejor para nuestro medio ambiente”.
Las centrales geotérmicas y las bombas hidráulicas tampoco son tecnología nueva. El primer motor geotérmico que conocemos fue construido en 1904 por un aristócrata italiano y descendiente de una empresa química, Piero Ginori Conti. Estados Unidos lleva experimentando con la producción de energía geotérmica al menos desde los años 60, cuando Pacific Gas & Electric Company construyó una central eléctrica en The Geysers, California.
La geotermia bien hecha también puede ser increíblemente eficiente. En Islandia, aproximadamente un tercio de la energía del país se produce en centrales geotérmicas, y la mayor parte de la calefacción doméstica se hace con agua geotérmica. Una de las atracciones turísticas más famosas de Islandia forma parte de la infraestructura geotérmica nacional: La Laguna Azul es el agua residual de la central eléctrica de Svartsengi. Además de ser un feliz accidente que ha generado beneficios turísticos constantes, la Laguna Azul demuestra que la producción de energía geotérmica es extraordinariamente segura y eficiente. Tanto la central de Svartsengi como la laguna han podido seguir funcionando durante las erupciones volcánicas del volcan local a Svartsengi que comenzaron a fines del año pasado.
Aunque mucho menos dramático, el valle de Roaring Fork también se asienta sobre un patrimonio volcánico. Es bien sabido que la montaña Basalt es un volcán en escudo que produjo grandes cantidades de la roca que le da nombre. A diferencia de Islandia, el basalto entró en erupción hace más de 10 millones de años.
El monte Sopris, aunque tiene una forma más parecida a la de un volcán clásico, no lo es. El Sopris tiene unos 32 millones de años y se formó por una intrusión magmática, o burbuja ascendente, que nunca llegó a la superficie ni entró en erupción. Esa intrusión magmática formó una ampolla en forma de seta, abombando las rocas sedimentarias superpuestas. La erosión tomó entonces el relevo, eliminando sedimentos y rocas sedimentarias. Si crees que Sopris es impresionante hoy en día, imagina un salto atrás en el tiempo, cuando estaba recién formado. Geólogos como Zabel estiman que desde entonces se han erosionado 10,000 pies de altura del Sopris, más del doble de su prominencia actual sobre Carbondale.
Si deseas saber más sobre la geología local, Zabel organiza regularmente cursos de campo en el valle de Roaring Fork. También tiene previsto un curso para septiembre de 2024 en los Parques Nacionales de Arches y Canyonlands ofrecido a través del Colorado Mountain College.
El Sopris Sun seguirá proporcionando información actualizada sobre el proyecto de red de energía térmica CLEER a medida que se desarrolle.
