Kate Phillips

Corresponsal de Sopris Sun

Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle

El futuro es brillante para La Clínica del Pueblo conforme entran en su próxima fase de desarrollo para aumentar el acceso a la asistencia médica equitativa para las poblaciones sin aseguranza. 

Situada en el Third Street Center (Centro de la Calle Tres), La Clínica ofrece asistencia médica bilingüe de alta calidad a personas sin seguro o que no pueden permitirse los servicios. Los pacientes pagan lo que pueden, incluso sin ningún costo. Los servicios actuales incluyen atención primaria, gestión de enfermedades crónicas, análisis de laboratorio y citas médicas agudas. También se ofrecen programas de atención preventiva, como clases de cocina y (Shop with a Doc) hacer compras con un doctor. 

Recientemente, La Clínica ha recibido más de $750,000 dólares en subsidios de varias organizaciones estatales y locales para ampliar estos servicios. El dinero se utilizará para remodelar un nuevo espacio, ofrecer servicios conductuales y de atención médica para la mujer y ampliar el horario de consulta contratando a Jenny Lang como enfermera practicante a tiempo completo y directora médica. La remodelación estará terminada a principios de 2025 y los servicios ampliados iniciarán en octubre.

“Es un momento muy emocionante para La Clínica”, dijo Amy Kimberly, redactora de subsidios de La Clínica. “Nos hemos enfocado principalmente en enfermedades cardiacas y atención preventiva, pero ahora podemos dar un gran salto hacia una atención más completa”. 

Hasta ahora, La Clínica ha atendido a casi 600 personas en los condados de Garfield, Eagle y Pitkin. Con la ampliación, La Clínica espera atender a muchos más pacientes.

Una población vulnerable

En 2016, mientras trabajaba como coordinadora de extensión de salud del Valley Settlement, la Dra. Judith Álvarez notó una brecha significativa en la atención de pacientes hispanohablantes sin seguro médico. Comentó que muchos pacientes estaban en riesgo de diabetes o enfermedades cardíacas, pero los pacientes no tenían un médico para la atención de seguimiento. 

“Decían ‘no’ por el costo o por la barrera del idioma”, dijo la Dra. Álvarez. “Lo que oigo de los pacientes es que cuando hay un intérprete, se sienten más cómodos hablando con los médicos y se comprometen más a acudir a las citas”.

Para hacer frente a esta brecha, la Dra. Álvarez se asoció con el Dr. Michael Lintner y voluntarios del Mountain Family Health Center para crear una clínica mensual los sábados por la mañana. El programa fue ganando popularidad, pero con el tiempo el Dr. Lintner se mudó a Nicaragua y se hizo evidente la necesidad de apoyo adicional. Por casualidad, el Dr. Greg Feinsinger, un médico familiar jubilado, ya estaba ofreciendo horas clínicas pro-bono. 

“Judith supo de mí y me preguntó si podía dirigir la clínica”, cuenta el Dr. Feinsinger. “Empezó a traerme pacientes algunos días y bajaba con ellos al pasillo para interpretar. Judith sintió que estábamos cubriendo una necesidad y, con el tiempo, pensó que debíamos crear nuestra propia clínica”.

En poco tiempo, Elaine Grossman, actual tesorera de la mesa directiva, se unió al equipo y ayudó a La Clínica a conseguir un importante subsidio para impulsar el proyecto. Con el corazón del equipo formándose, La Clínica se destacó como un lugar seguro para los pacientes.

“Vemos a gente que ha recibido un diagnóstico de cáncer, pero que no entiende realmente lo que significa. La Clínica les explicó lo que estaba sucediendo y luego apoyó a los pacientes”, dijo Kimberly. “La Clínica es la única de este tipo en la ladera oeste. Es un programa muy necesario para los inmigrantes sin aseguranza porque es un espacio realmente seguro para que la gente tenga un acceso justo a la atención médica”.

Estableciendo un modelo en atención médica

En La Clínica, dijo la Dra. Álvarez, los pacientes pueden esperar una atención personal más a fondo durante sus citas de una hora de duración. Su gratitud hacia el Dr. Feinsinger, que pasaba la mayor parte del tiempo con los pacientes, era palpable cuando dijo a The Sopris Sun que ella está “muy triste” porque él se jubilará de la atención directa a los pacientes. 

Afortunadamente, la Dra. Álvarez se ha comprometido a mantener un equipo “que tiene corazón y alma”. El horario extendido de Lang, junto con la asistente médica de hace algunos años Isabel Almeida, significa que La Clínica puede crecer partiendo de su destacada fundación. 

En la actualidad, La Clínica está incorporando a un consejero bilingüe de salud mental, lo que ha sido posible gracias a un subsidio de $160,000 dólares financiado por el Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado, en colaboración con el Instituto de Bienestar Renee Crown de la Universidad de Colorado en Boulder. Tomando nota de los extraordinarios factores de estrés de los pacientes, tales como el estatus de ciudadanía, la inseguridad en el hogar y la alimentación, o la privación del sueño por trabajar en múltiples empleos, el Dr. Feinsinger dijo que este es un componente crítico del crecimiento de La Clínica.

La Dra. Álvarez añadió: “La necesidad en la comunidad es muy alta. Tenemos muchos pacientes que necesitan apoyo en salud mental. Queremos crear el proyecto Mente Sana, es muy importante”.

En un sistema médico injusto, La Clínica se erige como un pilar de esperanza. Su dinámico equipo, dirigido por una mujer inspiradora, ha demostrado que el acceso a una asistencia médica equitativa para todos es una causa necesaria y digna.

Para más información visite laclinicadelpueblo.care o llame al 970-948-1072. 

Su próximo evento será la Feria de la Salud de La Clínica del Pueblo el sábado 19 de octubre.