Por Tatiana Flowers

The Colorado Sun

Traducción por Dolores Duarte

La agencia está planificando la siguiente fase de su investigación financiada por el estado consultando a miembros de la comunidad nativa americana

El próximo mes, History Colorado iniciará la segunda fase de su investigación sobre los internados para nativos americanos, esta vez con la ayuda de indígenas cuyos familiares sobrevivieron a esta terrible experiencia.

El proyecto de tres años financiado con un millón de dólares por la legislatura estatal se centrará en la consulta con las comunidades nativas americanas para fomentar la recuperación y reconciliación.

“Durante la primera fase, sólo se disponía de un año para investigar y redactar el informe, lo cual fue un plazo muy ajustado”, declaró la representante estatal Barbara McLachlan, copatrocinadora de las leyes que concedieron fondos a la investigación.

“Gran parte de la investigación, debido a la brevedad del plazo, procedía de documentos e informes elaborados por una persona blanca involucrada en todo esto”, afirmó. “Con esta nueva ley, esperan hablar con los miembros de las tribus y la segunda generación de nativos americanos para ver cómo ha afectado esto a la siguiente generación”.

History Colorado planea reunirse con líderes de tribus nativas americanas y miembros de comunidades indígenas, nativos de Alaska y otras personas que viven en reservas fuera de Colorado para ayudar a crear un plan para atender a las personas afectadas por los internados federales que existieron en todo el estado.

Gina López, miembro de la tribu Ute Mountain Ute que vive en Towaoc, dijo que duda sobre la veracidad del informe, la cual se basa en informes archivados del gobierno que son inconsistentes e incompletos y escritos por superintendentes escolares, quienes maquinaron sus propias narrativas sobre el éxito de las escuelas y las experiencias cotidianas de los estudiantes, según los autores del documento.

“Si estos datos no son confiables, ¿cómo podremos saber la verdad y hacer justicia en relación con estos internados?” preguntó López.

Durante la siguiente réplica de la investigación, History Colorado ha dicho que planea reunirse en privado con representantes de 33 naciones tribales dos veces al año, organizaciones de nativos de Alaska y estudiantes que asistieron a internados federales en Colorado para ayudar a proporcionar información sobre futuras recomendaciones para la reconciliación, según recomendaciones públicas de la agencia histórica hechas a la legislatura estatal.

History Colorado dio a conocer el informe a través de mensajes en redes sociales cuando se publicó el documento en octubre de 2023, incluyó enlaces a historias sobre el informe en su boletín para suscriptores, creó otros enlaces informativos en línea y tiene una página web en su sitio dedicada a informar a la gente sobre los internados, Luke Perkins, gerente de comunicaciones y relaciones públicas de History Colorado, escribió en un correo electrónico a The Colorado Sun.

History Colorado también tuvo una sesión para escuchar el 16 de agosto de 2023 con líderes de organizaciones comunitarias de nativos americanos y nativos de Alaska, dijo Perkins a The Sun.

History Colorado planea viajar a las reservas fuera de Colorado para examinar sus archivos, historias personales y otros sitios para ayudar a crear una historia más completa del impacto de los internados.

En las discusiones, que pueden tener lugar en algunos de los internados, se espera que los miembros de la comunidad aborden y planifiquen la conmemoración en los antiguos internados donde todavía hay niños enterrados, encontrando formas de apoyar a las comunidades afectadas y oportunidades de educación para nativos americanos de Colorado y otros en todo el estado.

Un especialista en comunicaciones tribales de History Colorado, quien fue contratado para ayudar a completar los requisitos del estudio durante la primera serie de investigación, seguirá ayudando en los esfuerzos de investigación gestionando las comunicaciones con los representantes tribales y las comunidades de descendientes.

El informe identificó nueve internados en Colorado que contaron con el apoyo económico del gobierno federal, la Oficina de Asuntos Indígenas, entre 1880 y 1920.

Nativos americanos y otros miembros de la comunidad han solicitado investigaciones adicionales sobre las políticas escolares federales, estatales y locales después de 1920, cuando muchas escuelas fuera y dentro de las reservas fueron cerrando a medida que los niños indígenas se integraban en las escuelas públicas locales.

History Colorado debe desarrollar recomendaciones para el Departamento de Educación de Colorado, el Departamento de Educación Superior de Colorado y la legislatura estatal que tengan como objetivo abordar los efectos del sistema de internados en las comunidades indígenas, en colaboración con la Comisión de Asuntos Indígenas de Colorado y un comité directivo que incluirá organizaciones dirigidas y atendidas por nativos americanos.

History Colorado debe proporcionar recomendaciones preliminares para el cuidado y la conmemoración en los sitios de los internados a la Comisión de Asuntos Indígenas a más tardar el 8 de noviembre de 2025, y deberá proporcionar recomendaciones finales antes del 10 de mayo de 2027.

Abuso de niños nativos en nombre de la integración

Por más de 150 años, cientos de miles de niños nativos americanos fueron apartados de sus comunidades para asistir a internados.

Durante los siglos XIX y XX existieron en Estados Unidos más de 500 internados para nativos americanos financiados por el gobierno, a menudo dirigidos por iglesias.

En 1926, cerca del 83% de todos los niños nativos americanos en edad escolar estaban en internados.

El propósito de estas escuelas era integrar culturalmente a los nativos americanos sacándolos a la fuerza de sus hogares para llevarlos a internados lejanos donde se les despojaba de sus identidades, creencias e idiomas.

De acuerdo con el informe, algunos alumnos perdieron sus apellidos cuando líderes de las instalaciones les dieron nombres de personajes famosos, como presidentes, o incluso de miembros del personal de la escuela.

Las familias perdieron su autoridad como padres y la capacidad de transmitir la cultura y las tradiciones de los nativos americanos, y el legado de las escuelas ha causado traumas intergeneracionales de larga duración, ciclos de violencia y abusos, desaparición de nativos americanos, problemas de salud mental y trastornos por consumo de sustancias en comunidades nativas, escribieron los legisladores en la ley.

Según el informe, en los internados de Colorado se obligaba a los niños nativos a aprender carpintería o herrería para prepararlos para trabajar como jornaleros en casas de familias blancas.

La negligencia, las condiciones insalubres y la mala alimentación provocaban enfermedades que a menudo se propagaban por las escuelas y algunos niños sufrían abusos físicos y sexuales, según el informe.

En la mayoría de los casos, los alumnos eran matriculados en internados después de ser secuestrados o reclutados, o después de que sus padres fueran intimidados o amenazados por agentes nativos americanos o superintendentes escolares, según el informe de History Colorado.

Una vez que los estudiantes eran separados físicamente de sus padres, a menudo no regresaban a casa durante por un período de dos a cinco años, dice el informe.

James Jefferson, miembro de la tribu Ute del Sur, asistió a la Ute Mountain Boarding School de Towaoc a finales de la década de 1930 y a la Southern Ute Vocational School cerca de Ignacio en la década de 1940.

Sus padres se conocieron en un internado de Towaoc y recordaron los horrores de la experiencia e intentaron por todos los medios mantener a Jefferson y a sus hermanos fuera de los internados.

Pero los superintendentes de los internados amenazaron a los padres de Jefferson y les dijeron que los meterían en la cárcel si sus hijos no asistían.

“Si hablabas tu idioma, te daban bofetadas con una regla”, cuenta Jefferson, de 90 años, quien vive en Durango.

“Me lavaron la boca porque hablaba ute, nos hacían marchar por todas partes, metían a los niños en los sótanos, los profesores eran malos. Fue horrible”, dijo.

Poco después de asistir al internado, su familia huyó a Denver a través de un programa de reubicación dirigido por el gobierno federal, donde recibió una mejor educación.

El programa de reubicación animaba a los nativos americanos a trasladarse a zonas urbanas donde se fusionarían con la cultura blanca estadounidense, según un informe de la Comisión de Verdad, Restauración y Educación de Colorado de People of the Sacred Land.

Varios miembros de la familia de Morning Star Jones asistieron a internados y ella dijo que la investigación original estaba bien hecha y presenta oportunidades para la reconciliación.

“Para la mayoría, se trata de un informe, pero para mí es algo muy emotivo”, afirma Jones, una cheyenne del norte y del sur que vive en Denver. “Mi bisabuela, mis abuelos y mi prima fueron a internados”, dijo.

El primer paso hacia la reconciliación debería incluir la devolución de los restos de los niños enterrados en los antiguos internados a sus familias, si así lo prefieren sus parientes, afirmó.

“Comprendo perfectamente que esto pueda no estar totalmente de acuerdo con las opiniones de ciertas tribus. Sin embargo, como madre, querría que mi hijo estuviera con sus familiares”, declaró Jones durante una emotiva entrevista.

Deberían ponerse servicios terapéuticos a disposición de los nativos americanos que siguen afectados por los internados para ayudarles a superar el trauma generacional, afirmó Jones.

Todas las escuelas de Colorado deberían enseñar la historia de los internados a los alumnos, afirmó. Educar a la gente sobre cómo el gobierno federal mató a nativos y borró su cultura puede hacer que los habitantes de Colorado sean más comprensivos y sensibles a las necesidades de los indígenas, dijo Jones.

Deberían donarse fondos a las tribus indígenas y a las organizaciones que las apoyan, añadió Jones. Y Colorado debería aprobar un proyecto de ley que tipifique como delito de odio cortar el pelo a un indígena, dijo.

El corte de pelo era una práctica habitual en los internados. Los alumnos recién llegados eran obligados a cortarse el pelo por los profesores, que en algunos casos sujetaban a los niños durante el proceso, porque el pelo largo se consideraba una “cuestión de higiene”, según el informe.

“En toda Norteamérica, veo que los niños con el pelo largo son señalados y se les corta el pelo”, dijo Jones. “El único momento en que debemos cortarnos el pelo es cuando estamos de luto”.

Las deficiencias en el mantenimiento de registros por parte de los administradores de los internados han dejado enormes lagunas en la historia, lo que dificulta la tarea de determinar cuántos niños huyeron bajo represión o enfermaron y murieron lejos de sus hogares y familias. Y esto hace que López se pregunte si alguien puede saber realmente lo que ocurrió en los internados.

“La justicia siempre ha estado fuera del alcance de los pueblos indígenas y otras 

comunidades de color, y creo que esto refuerza esa realidad”, afirmó.

López asistió a la Sherman Indian High School, un internado de Riverside, California, donde los estudiantes aprenden sobre la historia de la escuela cuando se matriculan, un esfuerzo que proporciona recuperación dijo.

“No me pareció que hubiera mucha difusión para dar a conocer demasiado este informe. Tuve que ir a buscarlo”, dijo López. “Tienen que hacer una campaña de mercadotecnia para asegurarse de que la gente tiene la oportunidad de conocer este próximo informe y cualquier otra novedad”.