La Ciudad de Glenwood Springs cerró con broche de oro el mes de la herencia hispana con su Noche Latina
Daniel Torres
Sol del Valle
La administración de la Ciudad de Glenwood Springs cerró el Mes de la Herencia Hispana con la celebración de la Noche Latina, un evento lleno de diversión, música y baile para todos los asistentes. La fiesta tuvo lugar el sábado 12 de octubre en la Plaza Bethel, ubicada debajo del puente principal en el centro de Glenwood Springs. Este fue el escenario perfecto para el evento, que se realizó por tercer año consecutivo y por primera vez en esta plaza.
La celebración comenzó a las 4 pm, con actividades para niños como colorear y porterías de fútbol para quienes quisieran participar.

El grupo versátil “Son de la Zona” animó la tarde, deleitando a los presentes con una variedad de ritmos latinos. Entre los géneros interpretados destacaron salsa, cumbia, merengue, bachata, vallenato, reguetón e incluso regional mexicano, brindando una muestra musical que abarcó desde Argentina hasta México.

Gladys Arango, coordinadora de enlace comunitario de Parques y Recreación de la Ciudad de Glenwood Springs, comentó en una entrevista para El Sol del Valle, “Los latinos tenemos un corazón alegre, unidos por la música, que es un lenguaje, arte, energía y espíritu. La música es un misterio que nos transporta a nuestras emociones más íntimas”.
La Noche Latina superó las expectativas, con una asistencia estimada de entre 500 y 600 personas a lo largo de la tarde. Los asistentes lucían banderas, vestimentas tradicionales, y ropa de sus selecciones o equipos favoritos, representando una diversidad de nacionalidades desde la punta de Argentina, cruzando por todo Latino América hasta llegar a los Estados Unidos.

“Buscamos la inclusión de todas las comunidades latinas, sin excluir a nadie. La intención es que esta sea su fiesta, sin mensajes ni ideologías políticas”, destacó Arango.
El ambiente festivo y la convivencia, características del espíritu latino, se reflejaron en “la alegría y entusiasmo compartidos de manera sana”, como subrayó Arango.
La celebración culminó con la “Hora loca que él coloca”, un momento lleno de energía en el que los asistentes desfilaron en círculos al ritmo de un variado repertorio musical. Sin duda, el evento no solo conmemoró el cierre del Mes de la Herencia Hispana, sino que también logró su objetivo de preservar las raíces culturales que se mantienen vivas y conviven en el valle, con sus acentos, ritmos, cosmovisiones y tradiciones características de los más de 30 países que componen América Latina.

