Los funcionarios estructuran un calendario rápido para finalizar los acuerdos en septiembre y, potencialmente, poner en marcha proyectos de conservación en Colorado, Nuevo México, Utah y Wyoming.
Shannon Mullane
The Colorado Sun
Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
Las autoridades del río Colorado de cuatro estados, incluido Colorado, están negociando un nuevo acuerdo con el gobierno federal para conservar el agua y obtener créditos para protegerse contra posibles recortes en el futuro.
La conservación del agua es un asunto importante en la cuenca del río Colorado, donde la prolongada sequía, el cambio climático y el uso excesivo han puesto a prueba el suministro de agua para 40 millones de personas. Actualmente, el agua conservada en una granja vuelve a entrar en los cursos de agua y puede utilizarse río abajo. El objetivo de las negociaciones es establecer un programa de seguimiento, recuento y almacenamiento de esa agua para que pueda beneficiar a los cuatro estados de la cuenca alta: Colorado, Nuevo México, Utah y Wyoming.
Según la comisionada Becky Mitchell, representante de Colorado en la Comisión del Alto Colorado, los habitantes de este estado han pedido un programa de créditos de conservación y ésta es una forma de dar respuesta a sus peticiones.
“Una de las cosas que escuché principalmente fue que necesitamos obtener crédito por el trabajo que estamos haciendo, y necesitamos obtener crédito por ello ahora”, dijo Mitchell el lunes durante la reunión de la comisión.
Ya se está pagando a los agricultores, ganaderos y otros usuarios del agua para que reduzcan su consumo de agua del río Colorado. El año pasado, los contribuyentes pagaron a los agricultores y ganaderos $16 millones de dólares por reducir su consumo de agua a través del Programa Piloto de Conservación del Sistema.
El programa permitió ahorrar agua, pero no exigió su seguimiento ni su almacenamiento. En teoría, el agua conservada en la cuenca alta podría simplemente fluir río abajo para ser utilizada en granjas, ranchos y ciudades de la cuenca baja, según los críticos del programa.
Tras años de debate y estudio de posibles programas de créditos de agua, en julio, la comisión intensificó sus esfuerzos para poner en marcha un programa.
La comisión aún no ha definido explícitamente cómo se utilizarán los créditos, aparte de decir que beneficiarán a los estados de la cuenca alta. Uno de los posibles usos es acumular los créditos y utilizarlos para cumplir las obligaciones de reparto interestatal del agua de la cuenca alta si las condiciones del río empeoran drásticamente y provocan recortes obligatorios en la cuenca alta.
Los comisarios y funcionarios del buró de reclamación, que gestiona los embalses vitales de la cuenca, pretenden redactar un acuerdo de conservación por créditos para finales de septiembre.
En él se determinarán los criterios generales de los proyectos que podrían conservar agua a cambio de créditos, como el lugar donde se realiza la conservación, quién puede participar, cómo se regularía el programa y cómo planean calcular el agua conservada.
Si los comisionados aprueban el borrador del acuerdo, también tendrán la opción de continuar con la aceptación de propuestas de proyectos. El objetivo es recibir las solicitudes en octubre y poner en marcha los proyectos de conservación en 2025, dijo Chuck Cullom, director ejecutivo de la comisión.
El proceso coincide con un anuncio muy esperado de financiamiento del gobierno federal en octubre, que sigue un flujo de $450 millones de dólares en fondos federales para proyectos ambientales anunciada en julio.
Establecer un programa de conservación a cambio de créditos no será sencillo.
Crear un programa a largo plazo para hacer un seguimiento y almacenar el agua conservada plantea interrogantes sobre la equidad, el financiamiento, el impacto económico y la viabilidad de la idea.
El problema está en los detalles, dijo Andy Mueller, director general del Distrito de Conservación del Agua del Río Colorado, un organismo público de planificación y política del agua que abarca más de la mitad de ladera occidental (que forma parte de la cuenca del río Colorado).
El desea asegurar que un futuro programa no afecte de forma desproporcionada a una región, como la ladera occidental. Los agricultores y ganaderos del oeste de Colorado han realizado casi todos los recortes de agua a través del programa piloto de conservación, a pesar de que las comunidades de todo el estado utilizan el agua del río Colorado.
“Es un mundo contable complejo, y lleva su tiempo”, dijo el lunes tras conectarse a la reunión virtual de la comisión junto con otros 100 participantes. “Creemos que se están moviendo en la dirección correcta”.
El posible programa también tiene que coordinarse con una serie de negociaciones de alto nivel entre los siete estados del río Colorado para decidir las normas de almacenamiento, liberación y recorte de agua en los principales embalses del río, como el lago Powell y el lago Mead. Estas nuevas regulaciones no entrarán en vigor hasta después de 2026.
Los créditos obtenidos antes de fines de 2026 se contabilizarán, pero la cuenca alta no podrá utilizarlos hasta que concluya el proceso, explicó Cullom.
La cuenca alta se comprometió a conservar el agua en una propuesta en la que esbozaba el modo en que los cuatro estados prevén la futura gestión del río Colorado. El establecimiento de un nuevo programa de conservación muestra a todo el embalse que la cuenca alta está tomando medidas para reducir el uso del agua, dijeron los comisionados estatales.
“Todos sabemos que existe un desequilibrio entre la oferta y la demanda en el sistema del río Colorado. No podemos controlar la oferta, así que la única arma con la que contamos es la demanda”, declaró Anne Castle, representante federal en la comisión. “Pero si estamos reduciendo la demanda -y utilizando el dinero de los contribuyentes para hacerlo- tenemos que asegurarnos de que sea significativo”.
