Por Annalise Grueter

Corresponsal de Sopris Sun 

Traducción  por Dolores Duarte 

El nuevo centro para el manejo del síndrome de abstinencia de Mind Springs Health en Glenwood Springs se inauguró oficialmente el mes pasado, creando un nuevo recurso de apoyo para los miembros de la comunidad y aliviando la presión sobre la capacidad de los hospitales y las fuerzas de seguridad. La semana pasada, el director regional de extensión Hans Lutgring, MSW, y el coordinador del programa Andre Gossweiler hablaron con el Sopris Sun sobre lo que ofrece el centro y la visión de este recurso comunitario. 

La creación del centro fue el resultado de un proceso de cinco años iniciado por y para la comunidad del valle de Roaring Fork, el cual Mind Springs se complace en apoyar. “Inició de una idea de recuperación móvil, explicó Gossweiler, y en un sentido más amplio, de “un deseo de llegar al corazón de por qué la gente necesita desintoxicarse” para apoyar una atención y recursos más sustentables y eficaces.  

Entre los aspectos clave del modelo de atención del centro se incluye la certificación para un nivel de atención superior al que existía hasta ahora. El nuevo centro de Glenwood Springs está certificado para la “Gestión médica del manejo de la abstinencia” y de ser necesario, un estándar de atención con nivel 3.7 de la Sociedad Americana de Medicina para las Adicciones, tratamiento hospitalario de alta intensidad que incluye monitoreo psicológico y médico las 24 horas del día. Anteriormente, este nivel de atención sólo estaba disponible en hospitales locales con capacidad limitada y en hospitales más grandes de Grand Junction y la cordillera frontal, menos que ideal para los miembros de la comunidad en crisis. Según Lutgring, “el modelo de gestión médica de 3.7 es mucho más eficaz para los clientes. Ellos no tienen que venir a través de un hospital o de emergencias”. 

Esta disponibilidad es una de las muchas formas en que el centro de abstinencia está reduciendo los obstáculos al tratamiento. Los residentes del valle pueden entrar al centro o pedir a amigos o familiares que les lleven sin tener que solicitar cita previa. Los ciudadanos que lo necesiten pueden ser remitidos por hospitales locales, pero no es necesario hacerlo así. De hecho, Gossweiler destacó que el centro de Mind Springs es un gran recurso para las personas que desean orientación sobre un plan de acción, desde necesidades inmediatas de tratamiento hasta cómo manejar cualquier fase de recuperación de sustancias que estén atravesando. 

Llamar al centro de abstinencia puede ayudar a clarificar los pasos necesarios para las personas y sus familias. “En casos graves, los clientes pueden acudir primero a emergencias”, reconoce Lutgring, pero el centro de abstinencia ha creado “una capacidad significativamente mayor que la que existía antes”. Otro beneficio de estar certificado en un nivel 3.7 de atención es que el centro “utiliza el mismo lenguaje que las fuerzas de seguridad y los hospitales, lo que simplifica el proceso” cuando los clientes son derivados por emergencias o la policía.  

En cuanto a los recursos para miembros de la comunidad luchando contra las sustancias, tanto Gossweiler como Lutgring destacaron el valor de crear un ecosistema de recuperación más fuerte. Por ahora, dijo Gossweiler, los recursos “pueden depender de cada caso. Nuestra prioridad número uno es la seguridad. Tenemos personas que pueden ser un peligro para sí mismas o para los demás, cruzan nuestras puertas para ayudarles a estabilizarse”.  

Una vez en el centro, el alto nivel de apoyo médico ayuda a los clientes a pasar primero por las fases críticas de desintoxicación, y porteriormente un seguimiento con recursos adicionales. “El tratamiento no se detiene en la puerta”, explica Lutgring. Los especialistas del centro pueden ayudar a los clientes a sentirse vistos y comprendidos en su proceso de recuperación y explicarles las opciones. El proceso de reconexión y “crear una relación, confianza y familiaridad” son aspectos de la recuperación que el centro de desintoxicación pone a disposición de los usuarios. “El equipo móvil de recuperación aquí, es vital para este alto en la continuidad”, afirma Lutgring.  

En cuanto a visión a largo plazo, el centro de abstinencia de Glenwood Springs se encuentra más enfocado en reforzar las conexiones con la comunidad. Según Lutgring, el centro “ha asegurado un compromiso multianual con un socio comunitario para ayudar a lanzar el programa y compensar los costos adicionales asociados a la prestación de este servicio esencial en la continuidad de la recuperación. Durante los primeros años, elaboraremos nuestros planes de sustentabilidad a medida que aumentemos nuestro volumen y ocupación promedio diaria”. La capacidad inicial es de nueve camas y permanecerá fija por ahora. La atención se centra en integrar el enfoque para la recuperación de sustancias.  

El personal y la dirección del centro de abstinencia “piensa constantemente en cómo enfocar la recuperación y el servicio como una red de seguridad para casos de uso de sustancias y salud mental”, compartió Lutgring. Gossweiler coincidió en que el centro va mucho más allá de llevar a los clientes a través del proceso de abstinencia física. “Nuestro objetivo es servir de enlace con otros recursos de tratamiento. Nadie debe sentir que está pasando por esto solo”.  

El centro de abstinencia de Mind Springs está ubicado en 2802 South Grand Avenue, en Glenwood Springs, justo al lado de la clínica ambulatoria del condado de Garfield. Para más información visite el sitio web (www.mindspringshealth.org/glenwood-springs), incluye un calendario de reuniones de grupos de apoyo e información sobre opciones de pago basadas en ingresos.