
Un mensaje de texto de un hombre o una mujer atractivos, ofreciendo un romance o una oportunidad de inversión. Una llamada intimidatoria diciendo que no cumpliste como jurado en la corte o que hay una orden de arresto en tu contra. Un mensaje de voz generado por inteligencia artificial que suena como un nieto, diciendo que está en problemas y necesita dinero desesperadamente.
Los anzuelos para las estafas financieras son tan variados como la psicología humana. “Las técnicas psicológicas utilizadas para manipular a posibles víctimas han existido por mucho tiempo”, afirma Jonathan Rusch, profesor de Georgetown y ex fiscal federal de la Sección de Fraudes de la División Penal del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Pero detrás de todos ellos hay un asunto: una industria global, cada vez más organizada, que evoluciona constantemente y adapta constantemente sus trucos para engañar a personas inocentes. Probablemente el agente de policía o la tentadora perspectiva amorosa sean en realidad uno de los cientos o miles de trabajadores de un enorme complejo en el extranjero, lejos del alcance de las autoridades policiales estadounidenses. Puede que envíen mensajes de texto a decenas de personas al día. Pueden haber hecho un perfil a través de tus redes sociales y haber adivinado cuál es la mejor manera de atraerte.
“Si pudiera ofrecer un consejo a alguien, sería que supiera que las autoridades policiales no hablan de órdenes de detención por teléfono. Y que es increíblemente, increíblemente raro que alguien sea llevado a la cárcel por no faltar como jurado en la corte, y que la policía nunca te pedirá dinero por teléfono o computadora, y nunca aceptaríamos dinero a través de criptomoneda”. Stephen Kimberly, de la Unidad de Fraudes del Departamento de Policía de Denver
Lo que quieren entonces es que permanezcas al teléfono, dijo el sargento Stephen Kimberly, de la Unidad de Fraudes del Departamento de Policía de Denver, fuera del alcance de la familia o de las redes de apoyo que podrían darte una segunda opinión. Su objetivo es obtener todo el dinero posible, incluso empujando a algunas víctimas a pedir una segunda hipoteca o a ponerse en “grave peligro financiero”, explica Rusch.
Sacar dinero de un cajero y meterlo en otro de criptomonedas
A menudo, los estafadores guían a sus víctimas a su banco para sacar dinero y luego a un cajero automático de criptomoneda, probablemente uno que han identificado en un mapa como cercano a la víctima. A continuación, indicarán a sus víctimas cómo realizar la transferencia. Para los estafadores, los cajeros automáticos de criptomoneda ofrecen una ventaja significativa sobre otros métodos de transferencia: una vez que el dinero está en la máquina, a menudo desaparece.
“Si yo fuera víctima enviando el dinero a través de mi banco, podría llamar a mi banco inmediatamente y decir: ‘espera, creo que hay un problema con esto’”, dijo Rusch. “Rastrear fondos a través de ‘blockchain’ o base de datos de criptomoneda puede ser muy difícil de hacer en un corto periodo de tiempo”.
Kimberly dijo que quiere que los habitantes de Colorado sepan que “está bien no responder a ese texto. Y hablarlo con otra persona o pensarlo un poco”.
“Si pudiera ofrecer un consejo a alguien, sería que supiera que las autoridades policiales no hablan de órdenes de detención por teléfono”, añadió. “Y que es increíblemente, increíblemente raro que alguien sea llevado a la cárcel por no faltar como jurado en la corte, y que la policía nunca te pedirá dinero por teléfono o computadora, y nunca aceptaríamos dinero a través de criptomoneda”.
Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
