Sopris Sun
“Estoy cansada de todo esto”, dijo Pamela True. “Pero ha sido mi comunidad durante 21 años, mi familia”. Desde que finalizó la moratoria de desalojos ocasionada por el COVID, True -una persona mayor- ha experimentado periodos de falta de vivienda, acampando durante meses con su labrador color chocolate para evitar dejar la zona. “Una de las necesidades más básicas es tener un techo. Afecta a todo, tu trabajo, tu desempeño, tu autoestima”.
Recuerda una época en la que no era tan difícil encontrar vivienda, incluso con una mascota. Actualmente, ha observado alquileres a largo plazo ser convertidos en opciones a corto plazo, casas vendidas para sacar provecho de las ganancias y jóvenes con dificultades que regresan a casa a vivir con sus padres, todo lo cual reduce la disponibilidad de alquileres a precios razonables.
“Todo el mundo dice ‘solo márchate’, pero el problema está en todas partes, aunque no al grado de como es aquí”, admite. “Estuve 20 años en el sector inmobiliario y fui propietaria de edificios de apartamentos, y nunca había visto algo igual”.
Con la ayuda de Carbondale Homeless Assistance, True encontró un alquiler a corto plazo, pero pronto terminará para dar la bienvenida a huéspedes de Airbnb. Está en listas de oportunidades de vivienda accesible, pero se siente derrotada. “No sé qué hacer”, dice. “Este es mi hogar”.
Es un sentimiento cada vez más común a medida que Carbondale Homeless Assistance (CHA) llegó a su décimo aniversario este pasado noviembre. “La creciente contingencia de casi sin hogar es realmente abrumadora”, dijo Lynn Kirchner, propietaria de Amoré Realty. “Y es alarmante”.
Kirchner creó CHA en 2014 después de encontrarse con un antiguo cliente que vivía en una furgoneta durante una noche de noviembre particularmente fría. Habiendo ido a un restaurante mexicano en el centro comercial Sopris alrededor del Día de Acción de Gracias, Kirchner reconoció primero a un perro en la lavandería, y luego al dueño del perro. Estaba a varios grados bajo cero, dijo Kirchner. Pidieron una comida extra y la entregaron en la vieja furgoneta camper, aparcada entre los dos hoteles de Carbondale.
El encuentro llevó a Kirchner a publicar un post en Facebook sobre la asistencia a personas sin hogar, lo que catalizó una reunión que atrajo a unas 150 personas, según Kirchner. Esto se convirtió en reuniones semanales con unos cuantos samaritanos y el cliente conocido fue finalmente ayudado a tener acceso a una vivienda para personas mayores en Glenwood Springs.
Desde 2014, CHA se ha esforzado por ayudar a las personas con ‘problemas de entorno’ a satisfacer sus necesidades básicas. Hoy en día, las necesidades se abordan caso por caso. Alrededor de una docena de personas pueden recibir ayuda a la vez, pero CHA no estaba preparada para una situación como la que Carbondale enfrentó el invierno pasado, con casi 100 migrantes sin vivienda que necesitaban ayuda al mismo tiempo.
Kirchner recientemente hizo una presentación a la Junta de administradores de Carbondale. Cada año, la ciudad destina $1,500 dólares a CHA. Este año, CHA gastó $1,700 dólares en el Centro de Recreación, facilitando más de 80 pases de duchas y tres membresías a personas necesitadas. Los costos adicionales de CHA en 2024 incluyeron cinco alojamientos en hoteles ($800 dólares), tarjetas de regalo de City Market y Subway ($2,000 dólares) y otros artículos como sacos de dormir, calcetines y botas abrigadoras ($3,500 dólares).
“Seguimos trabajando mucho en educar”, dijo Kirchner en una entrevista posterior. “¿Qué es la falta de vivienda? ¿Cómo sucede? ¿Cuántos tenemos?”. Y continuó: “Algunos llevan mucho, muchísimo tiempo sin hogar, y es su elección. Otros, por drogas, alcohol o circunstancias ajenas a su voluntad, se han quedado sin hogar”. Ya sea por azares del destino o por razones voluntarias, recuperar la estabilidad puede ser una ardua batalla. Incluso en ausencia de drogas y alcohol, es habitual que la gente desarrolle paranoia cuando experimenta falta de hogar y la desconexión social asociada.
Kirchner compartió la historia de un hombre que se recuperó tras recibir un pase para duchas de CHA el cual le ayudó a encontrar un trabajo. Más tarde escribió una nota de agradecimiento e hizo una donación. Con el costo típico de acceder a una vivienda –el primer y último mes de alquiler, más un depósito de seguridad-, es una inversión difícil de conseguir para muchos. Entre los pequeños éxitos, CHA también ha sido testigo de tragedias en la última década, incluidas tres muertes- una debida a una enfermedad terminal y las otras de dos hombres atropellados por autos.
En cuanto a la reciente agresión sexual en Carbondale, Kirchner dijo que la descripción del autor no coincide con ninguna de las personas sin hogar conocidas en la zona, y CHA coordina estrechamente con el departamento de policía.
Si usted está experimentando falta de vivienda y desea recibir ayuda para conectarse conrecursos, póngase en contacto con CHA a través de la página de Facebook: “Carbondale Homeless Assistance (CHA)”.
Las donaciones también son siempre bienvenidas. La gente puede hacer contribuciones monetarias directamente a la cuenta de CHA en Alpine Bank, o consignar artículos en Ragged Mountain Sports en nombre de CHA. Amoré Realty acepta ropa de calidad y The Near New ocasionalmente hace llegar directamente cosas útiles a CHA.
“Somos bendecidos de tener a [CHA] ayudando a mucha gente”, afirma True. Ella da la bienvenida a cualquier pista sobre un lugar para vivir, incluidas condiciones de alojamiento a cambio de trabajo como mantenimiento de jardínes, mascotas, caballos, animales de corral, cuidado de casas y personas. “Soy tranquila, tengo buenas referencias y mi perro es un amor”, dijo, ofreciendo su número de teléfono: 970-309-7113.
Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
