Por Taylor Cramer

Post Independent

Traducción por Edgar Barrantes

Ubicada a lo largo de Avalanche Creek entre Carbondale y Redstone, la mina Sopris finalmente está en funcionamiento.

Después de años de obstáculos legales y regulatorios, la mina no es sólo un sitio para extraer mármol y alabastro. El propietario, Robert Congdon, sueña con transformar la operación minera en un centro floreciente para artistas y escultores de todo el mundo.

“Quiero que algún día estas paredes se llenen de tallas”, dijo Congdon. “Ver eso sería un sueño hecho realidad para mí”.

Comenzando en las minas de carbón de Colorado en la década de los 80, la carrera de Congdon dio un giro cuando tropezó con el potencial de la mina Sopris en 1982. Al hacerlo, encontró lo que especula que son más de 32 millones de toneladas de mármol marrón y 21 Millones de toneladas de mármol negro. Pero después de más de cuatro décadas en la mina, son los más de 50 millones de toneladas de alabastro que estaban enterradas detrás del hielo, el deshielo, el agua y la roca el tesoro escondido de Congdon.

El viaje hasta este punto no ha estado exento de desafíos. Congdon enfrentó numerosos reveses en el camino, incluida la revocación de sus permisos varias veces (finalmente fueron aprobados a principios de este año) y la oposición local que veía la mina como una amenaza ambiental. En el 2019, Congdon se vio obligado a retirarse él mismo y su equipo de la mina en una batalla legal con el Servicio Forestal de los Estados Unidos y se vio obligado a cesar sus operaciones. Después de lo que Congdon llamó “unos cuantos años de batallas interminables”, Congdon obtuvo su permiso y comenzará a trabajar una vez más.

“Estamos vinculados con el estado de Colorado, por lo que podemos ir a trabajar legalmente. Y hemos estado trabajando allí”, dijo Congdon. “Nos llevó mucho más tiempo del que queríamos, pero así es como funcionan las cosas”.

Desde el hallazgo de Congdon, ha movido cerca de 800 toneladas de alabastro, vendiéndolo a artistas de todo el mundo para fabricar tableros de mesa, esculturas, decoraciones y más.

A diferencia de muchos en la industria minera, Congdon dijo que tiene un profundo deseo de integrar el arte con la industria.

“No estoy minando para hacerme rico, estoy minando porque quiero crear arte”, explicó. “Conozco a mucha gente rica, pero el dinero no compra mi felicidad, el arte sí”.

No sólo se contenta con extraer recursos, Congdon tiene planes ambiciosos para la mina, que incluyen un anfiteatro y estudios de artistas excavados directamente en sus paredes subterráneas.

“Quiero que sea histórico”, señaló Congdon, describiendo su sueño de turistas caminando por la mina, admirando esculturas de artistas globales talladas en las paredes. “Quiero convertir este lugar en un lugar que venga a visitar gente de todo el mundo”.

Si bien Congdon dice que tiene mucho camino por recorrer antes de permitir que los artistas entren a la mina para tallar, el proceso ya ha comenzado. Jeremy Russell, un amigo cercano de Congdon, pasó casi ocho años tallando un águila de 55 pies en las paredes de la mina antes de que cesaran las operaciones en el 2019. El águila muestra el potencial y la visión de lo que puede llegar a ser la Mina Sopris.

De cara al futuro, Congdon está trabajando activamente en los aspectos relacionados con los permisos para ampliar las funciones artísticas y comunitarias de la mina. Su visión incluye no sólo la expansión física de la mina sino también fomentar una comunidad donde el arte pueda prosperar. Su viejo amigo Mark Luttrell dijo que, si bien el proceso ha sido largo, Congdon no es alguien que se dé por vencido.

“Cualquier persona promedio habría renunciado a esto hace 20 años”, dijo Luttrell. “Esto es con lo que ha soñado desde que tengo uso de razón. Si puede seguir superando todos los obstáculos legales, hay un gran potencial”.

Mientras Congdon continúa navegando por el complejo panorama de las regulaciones mineras y las relaciones comunitarias, su determinación sigue siendo firme. La mina Sopris, bajo su dirección, pretende ser más que una fuente de piedra; busca ser una fuente de inspiración, mostrando la interacción de la naturaleza, el arte y la aspiración humana.

“No estaré en esta tierra para siempre; ninguno de nosotros lo estará”, dijo Congdon. “Lo único que puedes hacer mientras estás de pie y respirando es dejar un legado, por eso estamos todos aquí. Esta mina es mi hogar y quiero que sea mi legado”.