Por Victor Zamora

Espacios sin Límites

Se observa un mensaje en el mural del muro fronterizo en la costa de Tijuana, México. Foto por Anna White

Hoy en día se tiene una crítica generalizada en diferentes ideologías de pensamiento. Existe el pensamiento tradicionalista y podemos mencionar ejemplos básicos para poner en contexto el tipo de pensamiento. Por ejemplo, tomamos una idea social como la legalidad de que la mujer tuviera derechos a votar. En la actualidad creamos o no existen países en donde la mujer no tiene el derecho al voto y en base a ello aunque sea por algunas personas impensable que apenas hace algunas décadas la mujer no tenía el derecho al voto. 

Es decir a la vista del sistema en ciertos países no consideraba a la mujer como alguien que pudiera tener opinión. Así es en general la conceptualización de cualquier idea en una tendencia que se convierte en ideología. 

En la frontera se delimita un país del otro por medio de un muro, “The Wall of Trump” o “El muro de Trump”. Esta pared del exmandatario Donald, mediáticamente ha tomado mucho auge hoy en día en la política nacional e internacional, esto conlleva a la orientación social de observar la pared como un concepto migratorio y lleva a detener personas que intentan hacer daño a Estados Unidos con diferentes argumentos como el narcotráfico y el terrorismo. La realidad es que se ha construido una idea de la barrera migratoria como un símbolo político en la época moderna del continente Americano.

Creando esta idea imaginaria para gran parte de la población como una concepto de seguridad nacional. Aún sin embargo la idea colectiva de que si como sociedad cambiáramos ciertas perspectivas en torno a la delincuencia en países al Sur de Estados Unidos podríamos entender culturalmente el origen, el desarrollo y la evolución de la violencia en estos países. Al igual como disociar un concepto generalizado por estigmatizar enteras naciones por ejemplo pensar que todo Mexicano es narco o que todo Venezolano quiere ayuda del gobierno.

Estos imaginarios urbanos estructuran ideologías en el colectivo social y por ende la idea es que se haga un ejercicio como sociedad en donde se imaginen dos países sin fronteras y diferencias entendiendo que es una sinergia circular de respiración en armonía con la ciudadanía. Si han tenido el privilegio de estar en la frontera entre Tijuana Y San Diego podemos observar ciertos patrones de arte como murales de diferente índole con mensajes de grupos activistas con frases de protestas y con retratos de víctimas que murieron intentando llegar a su destino en los Estados Unidos. Incluso la inocencia romántica de flores pintadas por niños y niñas las cuales te dan un imaginario de color pintoresco y agradable a la vista. Un imaginario hacia el arte plasmado en un concepto de delimitación, separación, desintegración excluyente o incluso militarizado, simbólicamente en la historia de las barreras de diferenciación ideológica como el famoso muro de Berlín en las Alemanes separadas o las ciudades medievales las cuales separaban a la ciudad del reinados con diferencia inquisitiva. En si, esta en nuestra formación humana la separación y la categorización, que existen en países como la India que sigue estructurando por clases llevándolo incluso a una organización financiera. 

El ejercicio al que se les invita es que imaginen un muro más colorido los que tienen la posibilidad de estar en la frontera pueden observar las grandes barras de metal oxidado sin color con unas acotaciones. En cada lado hay caminos de terracería por donde las patrullas pueden circular y no hay acceso para la ciudadanía de acercarse al muro y dirían ¿quién quiere caminar cerca del muro? 

A veces no se trata de eso. En la frontera la pared se ve a distancia de diferentes puntos, la barrera metálica oxidada y sin color es así: simple y aburrida. Ese es el imaginario de la guerra, la división, las fronteras. Descolorida por ideologías militarizadas, la idea es imaginarse que desaparecerá por medio de arte que exprese algo como en Tijuana y que les haga imaginar el futuro por medio de una iniciativa para ver si la pintura y los mensajes o los murales por diferentes colectivos generan un imaginario colectivo de cambio de libertad. 

Sin barreras de pacificación entre naciones aunque sea en el imaginario urbano. Se vienen las elecciones en México considerado uno de los países más misóginos del mundo y la ganadora seguramente será una mujer, este fue un imaginario colectivo de ellas, las mujeres que pelearon en su momento por derechos como el voto. Aunque el cambio venga en burro, de pérdida viene. “Imagine”… John Lennon.