La mesa de cocina es un lugar de creación. Es ahí donde comemos y compartimos recetas. Es el lugar donde damos gracias, donde platicamos, compartimos ideas, e incluso donde debatimos. La mesa de cocina me ha servido como mesa de oficina, donde he terminado trabajos, donde he estudiado y donde he tomado exámenes. También me ha servido como un estudio de arte móvil. 

El concepto del artista de la mesa de cocina va de la mano con el artista existencial. Es decir, la mayoría de los artistas que conozco, viven en un estado constante de ansiedad donde se preguntan si realmente son artistas. El hecho de que durante el día la mesa de cocina sirve como caballete de pintor y por la tarde todo se tiene que limpiar para poder servir la cena es suficiente para lanzarnos en una crisis de identidad. ¿Soy un artista o solo es una afición?

Ser artista es curioso. Es una de las pocas carreras que aunque a pesar de tener un título universitario, dudamos tener la capacidad de crear, y ni se diga los síntomas agobiantes del  síndrome del impostor al llamarnos “artistas”. Ahora imagínate cómo se ha de sentir alguien que realmente no tiene un título universitario al llamarse a sí mismo, artista.  

En 1990 la fotógrafa Carrie Mae Weems creó su serie de fotografías llamada, The Kitchen Table Series, La serie de la mesa de cocina. Estas fotografias en blanco y negro, muestran a Weems en esenas cotidianas desde la mesa de su cocina con una sola fuente de luz que es la lampara que se suspende desde el cielo. Estas escenas muestran a Weems cómo la protagonista, a veces sola, a veces acompañada por su hija, amigas o su pareja. 

Mencionó esta serie que Weems creó porque tomó algo tan monótono como una escena de la mesa de cocina y capturó fragmentos de la historia de su vida. La mesa en sí pasó de ser algo útil a ser parte de la obra de arte. Aparte de ser Weems la protagonista, la mesa permanece como el objeto constante en la serie. 

Entonces, si la mesa de cocina es un lugar de creación e incluso puede llegar a ser la musa, ¿por qué es que el artista se define por el lugar donde trabaja? Si no tienes un estudio, un taller donde puedes trabajar, o si no haces arte como tu trabajo de tiempo completo, ¿eso significa que no eres un artista? 

Es complicado definir qué es un artista, pero es aún más complicado definir lo que es arte. Hay muchas teorías del arte las cuales llegaremos a explorar y filosofar sobre en esta columna. Lo que sé por seguro es que el artista no está definido por el lugar donde trabaja, o si trabaja de tiempo completo. Realmente es de las pocas profesiones en la cual no necesitas un título universitario para ejercer y nadie te va a demandar por no tener licencia o por practicar mal.

En una ocasión, mi jefa del museo en donde trabajaba dijo, que una obra era arte si esa era la intención del artista. Pero la intención del artista y la interpretación del público son dos cosas muy diferentes que a veces se encuentran en oposición. Uno podrá ver las fotografías de Weems y preguntarse porque fotos así, tan sencillas, se han convertido en una serie tan famosa y han llegado a exponerse en museos. 

Especialmente en esta era de la tecnología, donde medio mundo toma fotos de sus cafés y un sin fin de momentos cotidianos,¿porque Weems y nosotros no? ¿Será realmente que solo se requiere que le otorgamos la intención a nuestras creaciones para que se conviertan en arte?

Al contemplar esta idea del artista de la mesa de cocina y atarla a, The Kitchen Table Series, me causa algo de melancolía. Como si todas esas horas que he pasado en la mesa de cocina de mis padres trabajando, en sí, hubiera sido una obra de arte no capturada. Solo faltó el observador en esos momentos, ya que la creadora estaba ocupada. Y tal vez el arte y el artista son un fenómeno que se tienen que observar y capturar de alguna manera. Solo porque se limpie la mesa para cambiar de escena no significa que no existió ese momento de creación.