Hace tiempo
miro el reloj y no la hora.
Ya me dejaron de importar los minutos;
palitos que se mueven por parodia.
Aquel es mi principio libertario,
pues la maldad no me quita con jabón
ni con el tiempo que todo
lo cura.
Hace tiempo
miro el reloj y no la hora.
Ya me dejaron de importar los minutos;
palitos que se mueven por parodia.
Aquel es mi principio libertario,
pues la maldad no me quita con jabón
ni con el tiempo que todo
lo cura.
En Bucanero de cemento, Felipe Pérez reinventa la figura del pirata: un navegante urbano que zarpa en barcos de papel, combate miedos y atesora palabras como su mayor tesoro. Soy un pirata Pero al revés Guardo celoso mi tesoro Aquel que nunca hallé Izé mi calavera Con piel en vez de huesos Pues siempre maté […]
Un poema íntimo sobre la pérdida de un padre. Felipe Pérez explora el duelo, la memoria y el silencio desde lo más profundo del alma.