A veces basta con mirar por la ventana para entender lo que el alma todavía no ha querido aceptar. Los árboles, en su silenciosa sabiduría, no se resisten. No luchan. No cuestionan. Cuando llega el otoño, simplemente sueltan. Dejan ir sus hojas, doradas, rojas, marrones, ocres, como quien se despide de lo que alguna vez […]
